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La Aduana de Pocitos dictó una resolución que archiva decenas de expedientes por infracciones, dándole un respiro a más de un centenar de personas que estaban en la mira. ¿Un gesto de buena voluntad o una limpieza de expedientes?
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ADUANA POCITOS), bajo la firma de la Abog. María M. Tolaba, ha emitido un aviso oficial que resonó como un trueno en el ámbito aduanero. Mediante la Instrucción General Nº 02/2023 DGA, se decidió archivar nada menos que 120 actuaciones que tramitaban por infracciones a la Ley 22415, el Código Aduanero.
Para los 120 interesados que figuran en la lista, esto es un verdadero alivio. Sus expedientes, que podrían haber derivado en multas o complicaciones mayores, ahora quedan en el olvido burocrático. La resolución también ordena "proceder a la destinación de la mercadería en los términos de los arts. 436 y c.c. del CA y Ley 25603", lo que implica que la mercadería retenida o en cuestión podría finalmente tener un destino legal, ya sea la devolución, subasta u otra disposición conforme a la ley.
"ARTICULO 1: ARCHIVAR las actuaciones que se enlistan... ARTICULO 2º: PROCEDER a la destinación de la mercadería en los términos de los arts. 436 y c.c. del CA y Ley 25603."
Este movimiento de la Aduana de Pocitos, si bien es una medida administrativa, impacta directamente en la vida de muchos ciudadanos. Podría interpretarse como una forma de descongestionar el sistema judicial-administrativo de la aduana, permitiendo concentrar recursos en casos de mayor envergadura, o simplemente una aplicación de la normativa vigente para cerrar expedientes menores. Es crucial para los involucrados estar al tanto de los detalles de esta resolución para entender el destino final de sus mercaderías y evitar futuras sorpresas. La medida no exonera de responsabilidades pasadas, pero sí cierra un capítulo de incertidumbre para estos particulares. Es un claro ejemplo de cómo la burocracia, a veces, puede ofrecer una segunda oportunidad.