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Con la motosierra afilada, el Ejecutivo dinamita el Fondo de Infraestructura Regional, el de Manejo del Fuego y el FONDEP, alegando "graves irregularidades" y "pérdidas millonarias". ¿Se viene la austeridad o el caos en áreas sensibles?
El Poder Ejecutivo Nacional ha puesto en marcha una verdadera purga de fondos fiduciarios públicos, disolviendo de un plumazo tres pilares que, según el Gobierno, eran nidos de ineficiencia y descontrol. El Decreto 463/2025, publicado hoy, fulmina el Fondo Fiduciario Federal de Infraestructura Regional (FFFIR), el Fideicomiso del Fondo Nacional del Manejo del Fuego y el Fondo Nacional de Desarrollo Productivo (FONDEP), anteriormente conocido como FONDEAR.
La decisión, que se inscribe en la Ley N° 27.742 que autoriza al Ejecutivo a modificar o liquidar estos fondos, se basa en lapidarios informes de auditoría de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN). Los hallazgos son para agarrarse la cabeza:
FFFIR (Infraestructura Regional): Creado para asistir a provincias en obras, la SIGEN detectó una bajísima aplicación de recursos y pérdidas significativas por mantener fondos en plazos fijos, devorados por la inflación. Además, ¡funcionaba con una estructura de personal que la ley prohíbe explícitamente! El Ministerio de Economía ahora deberá hacerse cargo de los contratos y convenios con las provincias, un desafío no menor.
Fondo Nacional del Manejo del Fuego: Destinado a combatir incendios forestales y rurales, este fideicomiso es un verdadero escándalo. La auditoría reveló la contratación de 62 personas en 2022 y 56 en 2023 sin poder constatar el cumplimiento de sus tareas. Se habla de demoras en compras de autobombas, falta de respaldo documental y modificaciones unilaterales en contratos. ¡Incluso hay dificultades para verificar pagos por servicios aéreos! La contribución obligatoria del 3‰ de las primas de seguros, que hasta ahora era para este fondo, pasará a ser recaudada por el Ministerio de Seguridad Nacional.
FONDEP (Desarrollo Productivo): Un baluarte para financiar proyectos estratégicos y de alto contenido tecnológico, el FONDEP no se salvó de la guillotina. La SIGEN encontró que ¡los estados contables al 31 de diciembre de 2023 no estaban disponibles! Hubo observaciones sobre el otorgamiento y gestión de créditos, y beneficios aprobados que no se pudo comprobar que se hayan ejecutado. Un verdadero agujero negro para el fomento productivo.
La disolución de estos fondos es un golpe de timón que busca centralizar el control de los recursos y, supuestamente, eliminar la discrecionalidad y la ineficiencia. Para las provincias, el fin del FFFIR puede significar un cambio en la dinámica de financiación de obras vitales. Para el sector productivo, la desaparición del FONDEP genera incertidumbre sobre las futuras fuentes de financiamiento para proyectos innovadores y PyMEs. En cuanto al manejo del fuego, la esperanza es que el cambio de administración al Ministerio de Seguridad optimice los recursos y mejore la respuesta ante emergencias, aunque la transición siempre genera interrogantes.
El Gobierno insiste en que estas medidas son esenciales para la austeridad fiscal y la transparencia, prometiendo un Estado más eficiente. Los fiduciarios de los fondos disueltos deberán seguir operando para asegurar la liquidación ordenada y la provisión de información, bajo la supervisión del Ministerio de Economía. La Comisión Bicameral Permanente del Congreso deberá ser informada de este decreto, que entra en vigencia hoy mismo.