Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
En un movimiento audaz de "reforma del Estado", el Gobierno liquida el INMET, argumentando ineficiencia y superposición de funciones. ¿Un golpe a la investigación o una movida maestra de eficiencia?
El Gobierno no se anda con chiquitas y, en un decreto que resonará en el ámbito científico y de la salud, dispuso la disolución del Instituto Nacional de Medicina Tropical (INMET). Esta decisión, enmarcada en la polémica Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos N° 27.742, busca "reducir el sobredimensionamiento de la estructura estatal" y "transparentar el gasto público".
Según el Ejecutivo, el INMET, creado en 2009, no cumplió sus funciones de manera integral, limitándose a capacitaciones e investigaciones básicas con escaso impacto en políticas públicas o a nivel clínico. Además, se detectó una "superposición de funciones" con otros institutos de la prestigiosa Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud “Dr. Carlos G. Malbrán” (ANLIS), como el de Parasitología o el de Enfermedades Virales Humanas. A partir de ahora, las responsabilidades del INMET serán asumidas por la ANLIS, prometiendo una "unificación en las líneas de investigación y la planificación integrada de estrategias sanitarias".
La medida es presentada como un paso hacia una gestión más "ágil y centralizada", eliminando "estructuras excesivamente onerosas". El informe del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado reveló un alarmante aumento del personal en organismos descentralizados: de 35.481 agentes en 2010 a 88.095 en 2024. Este decreto es una clara señal de la determinación del Gobierno de achicar el Estado, incluso en áreas sensibles como la salud y la investigación. La gran pregunta es si esta centralización realmente potenciará la lucha contra enfermedades tropicales o si, por el contrario, diluirá esfuerzos valiosos. Los expertos y la sociedad civil estarán expectantes ante el impacto real de esta "reorganización interna" en un país con zonas endémicas de estas patologías.