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El Hospital Dr. Ramón Carrillo de San Vicente lanza una licitación millonaria para adquirir un tubo de tomógrafo de alta tecnología, prometiendo revolucionar el diagnóstico por imágenes y la atención a miles de bonaerenses. ¿Una inversión clave o un gasto polémico?
Una noticia que sacude el ámbito de la salud pública bonaerense: el Hospital Zonal General de Agudos Dr. Ramón Carrillo de San Vicente ha recibido luz verde para un llamado a Licitación Privada N° 03/2026, con un objetivo tan crucial como costoso: la adquisición de un tubo de tomógrafo para su Servicio de Diagnóstico por Imágenes. Esta medida, plasmada en la Disposición N° 102, implica una inversión monumental de $130.611.017,47 del erario público, destinada a modernizar una pieza clave en la infraestructura sanitaria del sur del conurbano.
La decisión, que se enmarca en la Ley de Compras N° 13.981 y su decreto reglamentario, busca fortalecer la capacidad de diagnóstico del hospital. Para los vecinos de San Vicente y sus alrededores, esto significa un salto cualitativo enorme: diagnósticos más precisos, más rápidos y, en definitiva, una mejora sustancial en la calidad de la atención médica. La falta de equipos modernos o su obsolescencia es una queja recurrente, y esta inversión apunta directamente a resolver esa problemática.
El proceso licitatorio ya está en marcha, y los pliegos de bases y condiciones están disponibles de forma gratuita en la web oficial de la Provincia de Buenos Aires. La apertura de propuestas está fijada para el 26 de febrero de 2026 a las 10:00 horas en la oficina de Compras y Suministros del mismo hospital. Esto abre la puerta a empresas del sector médico a participar en una contratación de alto perfil, aunque el carácter de 'Licitación Privada' sugiere un número limitado de oferentes, lo que siempre genera debate sobre la transparencia y la competencia.
"Esta adquisición es vital para miles de pacientes que dependen del sistema de salud público. Un tomógrafo moderno puede significar la diferencia entre un diagnóstico temprano y uno tardío, impactando directamente en la vida de las personas."
El Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires será la unidad orgánica que administrará la relación contractual con el adjudicatario, garantizando que el proceso se ajuste a la normativa vigente. Sin embargo, la magnitud del monto y la necesidad crítica del equipo ponen bajo la lupa cada paso de esta millonaria operación. Los ojos de la opinión pública estarán puestos en cómo se gestiona esta compra y si realmente se traduce en el beneficio esperado para la salud de los bonaerenses. Es una oportunidad de oro para demostrar eficiencia en la gestión de recursos o, por el contrario, un flanco abierto a las críticas si el proceso no es impecable.