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El Gobierno mete mano en el régimen fiscal de Tierra del Fuego, buscando garantizar la continuidad de inversiones y empleos, pero con un ojo en los aportes al fondo productivo.
¡Atención, fueguinos y empresarios! El Ministerio de Economía acaba de meter un manotazo en el régimen tributario especial de Tierra del Fuego. La Resolución 19/2026 de la Secretaría de Industria y Comercio modifica la forma en que se evalúa la reducción de los aportes al Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina (FAMP-Fueguina). ¿La posta? Buscan darle más cintura a las empresas para que pidan una baja en el 15% del IVA que deben aportar, si las condiciones tributarias o arancelarias les complican la vida y afectan su competitividad.
Esto no es joda. La ley 19.640, que data de hace años, fue clave para el desarrollo industrial de la provincia, generando miles de puestos de laburo. En 2021, el Decreto N° 727/21 extendió los beneficios hasta 2038, pero con la condición de ese aporte al FAMP-Fueguina. Ahora, si la situación económica se pone brava, las empresas o sus cámaras podrán pedir una revisión y la reducción del aporte, incluso hasta un CERO POR CIENTO (0 %) si se pone en riesgo la capacidad productiva o los empleos.
Es un mensaje claro: el Gobierno quiere proteger la industria fueguina y sus fuentes de trabajo, dándoles herramientas para adaptarse a los vaivenes económicos. Pero el ojo estará puesto en que estas reducciones sean proporcionales a la afectación y no un mangazo sin justificación. El Comité Ejecutivo del FAMP-Fueguina tendrá la última palabra.
Si bien es una medida para empresas, la estabilidad económica y la protección del empleo en Tierra del Fuego impactan en toda la cadena de valor y en el consumo general. Menos quilombo para las empresas, menos quilombo para los laburantes.