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El Presidente de la Nación vetó totalmente un proyecto de ley que buscaba redistribuir automáticamente los Fondos de Aportes del Tesoro Nacional (ATN), desatando una nueva disputa por los recursos federales y profundizando la tensión con las provincias.
¡Explosión en la Rosada! El presidente Javier Milei ha utilizado su poder constitucional para vetar totalmente el Proyecto de Ley N° 27.794, una medida que prometía cambiar radicalmente la distribución de los codiciados Fondos de Aportes del Tesoro Nacional (ATN). La decisión, publicada en el Boletín Oficial, no solo congela la posibilidad de que las provincias (incluyendo a Tierra del Fuego y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires) reciban estos recursos de forma automática, sino que también reaviva la llama de la confrontación fiscal entre el gobierno central y las jurisdicciones locales.
El proyecto de ley buscaba que los ATN, un fondo discrecional del Poder Ejecutivo Nacional destinado a atender desequilibrios financieros y emergencias provinciales, pasaran a distribuirse de manera diaria y automática, como parte de la masa de fondos coparticipable. Esto habría significado un cambio estructural en la relación fiscal, dándole a las provincias una previsibilidad y un control sobre recursos que hoy dependen de la voluntad del Ejecutivo.
El Gobierno Nacional no se anduvo con chiquitas. En los considerandos del decreto de veto, se argumenta con vehemencia que la naturaleza de los ATN es 'extraordinaria y de aplicación discrecional', un 'instrumento imprescindible' para responder a contingencias críticas como la pandemia de COVID-19 o emergencias hídricas y económicas. Según la Casa Rosada, convertir estos fondos en coparticipables 'altera la finalidad legalmente asignada' y 'priva al Estado Nacional de una herramienta de acción inmediata'.
"El vaciamiento del Fondo de Aportes del Tesoro Nacional podría conducir a una extrema vulnerabilidad de las Provincias frente a emergencias, afectando no solo el federalismo fiscal, sino también la prestación de servicios básicos a los ciudadanos en circunstancias excepcionales", sentencia el decreto.
Además, el Ejecutivo enfatiza que cualquier modificación al régimen de coparticipación debe darse en el marco de un 'Pacto Federal' y no a través de 'modificaciones unilaterales'. Aquí resuena el eco del Pacto de Mayo, impulsado por el propio gobierno, que incluía la rediscusión integral del régimen de coparticipación como una de sus diez cláusulas centrales.
Con este veto, el Poder Ejecutivo Nacional mantiene el control absoluto sobre los ATN, una herramienta de poder y negociación fundamental con las provincias. Para los gobernadores, es un golpe duro a sus aspiraciones de mayor autonomía fiscal y un recordatorio de la centralización del poder económico. Para los ciudadanos, la medida significa que la asistencia a las provincias en situaciones de emergencia seguirá dependiendo de la decisión del gobierno central, lo que puede generar incertidumbre en momentos de crisis.
Este movimiento audaz del presidente Milei no solo es un ejercicio de sus facultades constitucionales, sino también una declaración de principios en su visión de la relación Nación-provincias y el manejo de los recursos públicos. La 'guerra de los fondos' está lejos de terminar.