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El exgobernador y eterno candidato Daniel Scioli aterriza de nuevo en la Jefatura de Gabinete como Secretario de Turismo y Ambiente. La gran sorpresa: ¡su cargo es "ad honorem"! ¿Un gesto de austeridad o una movida estratégica del Gobierno?

El Boletín Oficial de hoy sacudió la modorra política con una noticia que ya resuena en todos los pasillos de la Casa Rosada: el Decreto 872/2025 oficializa la designación de Daniel Osvaldo SCIOLI (D.N.I. N° 12.787.761) como Secretario de Turismo y Ambiente, bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete de Ministros. Pero la cereza del postre, o la picardía del Gobierno, es que este nombramiento es con carácter “ad honorem”, lo que significa que el experimentado político no percibirá sueldo por esta función.
Esta movida, efectiva desde el 6 de diciembre de 2025, no es menor. Scioli, una figura con décadas de trayectoria política, desde la vicepresidencia hasta la embajada, pasando por la gobernación de Buenos Aires, regresa a un rol de primera línea. ¿Qué significa que sea ad honorem? Por un lado, puede interpretarse como un fuerte mensaje de austeridad por parte de la administración de MILEI, buscando reducir el gasto público y mostrando que se puede servir al Estado sin una remuneración directa. Por otro, genera especulaciones sobre la verdadera influencia y el alcance de sus funciones si no hay un compromiso salarial.
La designación de Scioli en esta Secretaría clave pone los ojos sobre dos áreas sensibles. El turismo es un motor económico fundamental para Argentina, y su reactivación y desarrollo serán un desafío enorme. En cuanto al ambiente, en un contexto global de crisis climática, la gestión de esta cartera es crucial y a menudo controvertida. La experiencia de Scioli, más ligada a la gestión política y económica, ¿será suficiente para navegar las complejidades técnicas y los intereses cruzados de estas áreas?
Para el ciudadano de a pie, esta noticia resalta la continua danza de nombres en los cargos públicos y cómo el Gobierno busca, a su manera, optimizar recursos o sumar figuras de peso a su esquema. El carácter ad honorem podría ser un punto de debate: ¿es una verdadera vocación de servicio o una forma de mantener figuras relevantes cerca sin el costo fiscal? Estaremos atentos a los primeros pasos de Scioli en este nuevo, y particular, desafío.
¡Atención! Esta designación, aunque "ad honorem", podría marcar la pauta de futuras incorporaciones de alto perfil sin costo salarial, una tendencia a seguir de cerca.