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En un movimiento audaz para 'achicar el Estado', el Ejecutivo cierra el INMET, prometiendo mayor eficiencia en la lucha contra enfermedades tropicales. ¿Un ajuste necesario o un riesgo para la investigación?
El Gobierno Nacional, haciendo uso de las facultades delegadas por la polémica Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos N° 27.742, ha decretado la disolución del Instituto Nacional de Medicina Tropical (INMET). Esta medida, plasmada en el Decreto 458/2025, se presenta como un paso crucial en la estrategia de reducción del sobredimensionamiento de la estructura estatal y la búsqueda de una gestión pública más eficiente.
Según el informe del Ministerio de Salud, el INMET, creado por la Ley N° 26.534, no habría llevado a cabo acciones concretas en prevención, control ni tratamiento de enfermedades tropicales y subtropicales, limitándose a capacitación e investigaciones básicas con escaso impacto en políticas públicas o a nivel clínico. Además, se señaló una superposición de funciones con otros institutos ya existentes dentro de la ADMINISTRACIÓN NACIONAL DE LABORATORIOS E INSTITUTOS DE SALUD “DOCTOR CARLOS G. MALBRÁN” (ANLIS), como el de Parasitología o Enfermedades Virales Humanas, que ya abordan estas temáticas.
La disolución implica que las funciones y objetivos del INMET serán asumidos por la ANLIS, con la promesa de unificar las líneas de investigación y la planificación integrada de estrategias sanitarias a nivel nacional. Si bien el Gobierno defiende la medida como un avance hacia la eficiencia y la reducción del gasto público, la comunidad científica y sanitaria estará atenta a cómo se garantiza la continuidad de la investigación y la formación en un área tan sensible para la salud pública, especialmente en regiones donde estas enfermedades son endémicas. La decisión subraya la prioridad del Ejecutivo en la reorganización del Estado, incluso en sectores de alto impacto social.