Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El Presidente Milei oficializó la privatización total de AySA, la empresa estatal de agua y saneamiento. El 90% de las acciones saldrá a la venta, buscando un "operador estratégico" que tome el control. ¿Fin a la sangría fiscal o riesgo para el servicio esencial?
¡Bombazo en el Boletín Oficial! El Gobierno Nacional, a través del Decreto 494/2025, ha autorizado la privatización total de AGUA Y SANEAMIENTOS ARGENTINOS S.A. (AySA), la megaempresa estatal encargada de la provisión de agua potable y desagües cloacales en el Área Metropolitana de Buenos Aires. Esta medida, en línea con la "Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos N° 27.742", busca poner fin a la "constante y relevante asistencia del Tesoro Nacional", que, según el propio decreto, ascendió a 13.400 millones de dólares entre 2006 y 2023.
La modalidad de privatización será la venta del NOVENTA POR CIENTO (90%) de las acciones de titularidad del Estado Nacional. Al menos el CINCUENTA Y UNO POR CIENTO (51%) de ese paquete se venderá a un "operador estratégico" mediante una licitación pública de alcance nacional e internacional. El remanente de las acciones se ofrecerá en bolsas y mercados del país.
El Gobierno argumenta que la intervención estatal no ha sido eficiente y que se necesitan inversiones masivas que ni AySA ni el Estado pueden afrontar. La privatización, esperan, atraerá capital privado y mejorará la calidad del servicio. Sin embargo, la medida genera un debate encendido:
La venta de AySA es, sin duda, una de las privatizaciones más significativas de la era Milei y marcará un antes y un después en la gestión de un servicio esencial para millones de argentinos.