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En una movida interna que refleja la reestructuración estatal, la agente Magalí Vilches es transferida del Ministerio de Economía al flamante Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado. Un enroque burocrático que busca optimizar recursos y perfiles.

El engranaje burocrático del Estado sigue girando, y esta vez, con un ojo puesto en la eficiencia y la reestructuración. La Decisión Administrativa 34/2025 oficializa la transferencia de la agente Magalí VILCHES (D.N.I. N° 34.977.292), quien hasta ahora formaba parte de la planta permanente del Ministerio de Economía. Su nuevo destino es el flamante Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, una jurisdicción clave en la agenda actual del gobierno.
La medida, que entra en vigencia a partir de su dictado, se justifica en que la agente posee un "perfil que responde a las necesidades propias de los objetivos asignados a la Secretaría de destino". Esto sugiere una búsqueda activa de talento y experiencia para fortalecer las nuevas estructuras ministeriales, especialmente aquellas vinculadas a la desregulación y la reforma del Estado.
Es importante destacar que esta transferencia no implica menoscabo moral ni económico para la agente, quien además ha prestado su conformidad. Esto es crucial para asegurar la estabilidad laboral y el respeto de los derechos adquiridos. Además, el decreto establece que, hasta que se realicen las adecuaciones presupuestarias correspondientes, la erogación de su sueldo seguirá a cargo del Ministerio de Economía. Esto evita un impacto inmediato en el presupuesto del Ministerio de Desregulación, al tiempo que se organiza la asignación definitiva de fondos.
Para el ciudadano, este tipo de movimientos administrativos, aunque técnicos, son un reflejo de los cambios profundos que el gobierno busca implementar en la administración pública, apuntando a una mayor eficiencia y a la reasignación de personal en función de las nuevas prioridades políticas.