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El Gobierno movió el tablero en puestos clave del Ministerio de Defensa y del Interior con designaciones transitorias y prórrogas de último momento. Un enroque burocrático que busca cubrir vacantes estratégicas en plena gestión.
El Boletín Oficial de hoy trajo consigo una serie de movimientos administrativos que, aunque parecen rutinarios, reflejan la dinámica interna de la administración pública. Se trata de designaciones y prórrogas de carácter transitorio en Ministerios clave como Defensa e Interior, buscando asegurar la continuidad de funciones en áreas sensibles.
En el Ministerio de Defensa, la Resolución 98/2026 da por prorrogada la designación transitoria del abogado Carlos Augusto GURUCIAGA (D.N.I. N° 35.179.463) como Director General de Asuntos Jurídicos. Lo llamativo es que esta prórroga, que va del 21 de enero de 2026 hasta el 17 de febrero de 2026, se publica después de que el propio Guriciaga presentara su renuncia al cargo, efectiva a partir del 18 de febrero de 2026. Es decir, una prórroga para cubrir legalmente el período hasta el día previo a su salida, evidenciando las demoras burocráticas en la gestión de personal. Esto asegura que la dirección no quede acéfala mientras se busca un reemplazo definitivo, aunque sea por un lapso tan corto.
Por otro lado, el Ministerio del Interior, mediante la Resolución 7/2026, designó con carácter transitorio a la licenciada Agustina RABINOVICH (D.N.I. N° 42.248.791) como Directora de la flamante Dirección de Tecnología e Innovación Electoral. Esta designación, con un plazo de CIENTO OCHENTA (180) días hábiles y con carácter de excepción, es crucial. En un país donde la transparencia y eficiencia de los procesos electorales son siempre temas candentes, poner a cargo de la innovación tecnológica a un nuevo funcionario es un paso fundamental para futuras elecciones. La Dirección, anteriormente de "Innovación y Tecnología Electoral", es clave para la modernización del sistema.
Ambas medidas, aunque administrativas, muestran el constante recambio y ajuste en las estructuras del Estado, buscando mantener la operatividad y, en el caso de Interior, potenciar áreas estratégicas para la gobernabilidad.