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El Gobierno rechazó el recurso de una diplomática que intentaba frenar su traslado desde la Embajada en Surinam a Buenos Aires, alegando 'restricciones presupuestarias'. La decisión genera polémica sobre los derechos del personal diplomático frente a las órdenes del Estado.
En un episodio que sacude los pasillos de la diplomacia argentina, el Poder Ejecutivo Nacional, a través del Decreto 78/2026, rechazó el recurso jerárquico interpuesto por la señora Vanessa Irma SOSA (D.N.I. N° 27.585.491), Agregada para Asuntos Administrativos de Primera Clase. SOSA buscaba revocar su traslado desde la Embajada en la República de Surinam al Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto en Argentina, dispuesto originalmente por la Resolución N° 241/24.
La diplomática argumentaba vicios en la causa, objeto y motivación de la resolución, y la falta de consideración de su deseo de permanecer en el exterior. Sin embargo, el Gobierno fue contundente: los traslados del Servicio Exterior de la Nación son 'órdenes de servicio' que deben ser cumplidas sin pretextos. La justificación oficial se centró en las 'restricciones presupuestarias' y la necesidad de 'economizar la utilización de los recursos estatales', priorizando el personal administrativo ya existente en el exterior.
Este desenlace no es aislado. La Cámara Contencioso Administrativo Federal ya había fallado en abril de 2025 a favor del Ministerio de Relaciones Exteriores, revocando una medida cautelar que había suspendido el traslado de SOSA. El tribunal no encontró 'arbitrariedad o ilegalidad' en el accionar de la Administración. Con esta nueva resolución, se agota la vía administrativa para la señora Sosa, quien ahora solo le queda la opción de iniciar una acción judicial en un plazo de 180 días hábiles.
Este caso sienta un precedente importante sobre la potestad del Estado para disponer de su personal en el exterior, incluso frente a las objeciones individuales, cuando se invocan razones de eficiencia y economía. Una señal clara para todo el Servicio Exterior sobre la flexibilidad que se espera de sus miembros en tiempos de ajuste.