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El vital Registro Nacional de Efectores de Desarrollo Local y Economía Social (REDLES) cambia de manos dentro de Capital Humano. Una transición que genera incertidumbre sobre la cobertura de salud de miles de monotributistas, mientras el Estado reorganiza sus piezas. ¿Quién pagará los platos rotos?
Una resolución conjunta del Ministerio de Capital Humano ha encendido las alarmas en el sector de la economía social: el Registro Nacional de Efectores de Desarrollo Local y Economía Social (REDLES), pilar fundamental para el Monotributo Social, está en pleno proceso de traspaso. Lo que parece una simple movida administrativa es, en realidad, un cambio de fondo que podría impactar a miles de beneficiarios y su acceso a la salud.
Mediante la Resolución Conjunta 2/2025, se establece un plazo máximo hasta el 31 de julio de 2025 para que el REDLES pase de la órbita de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia a la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social. Este cambio no es menor, ya que implica la transferencia de competencias y, lo más importante, de los créditos presupuestarios para afrontar los beneficios.
Durante este 'periodo de transición', que se extenderá hasta que se migren y adecúen los sistemas informáticos, la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia seguirá a cargo de la liquidación y pago del CINCUENTA POR CIENTO (50%) de la cobertura de salud de los monotributistas sociales y sus adherentes. Esto, en principio, busca garantizar la continuidad de las prestaciones, pero la palabra 'transición' siempre genera inquietud en los afectados.
El Monotributo Social es una herramienta clave para la inclusión y formalización de trabajadores de la economía popular. La cobertura de salud es uno de sus beneficios más valorados. Un traspaso de esta magnitud, aunque se intente hacer de forma ordenada, puede generar demoras, desinformación y, en el peor de los casos, interrupciones en los pagos o en la atención.
"Es fundamental que el Estado garantice una transición sin sobresaltos para no dejar a nadie sin atención médica", advierten desde organizaciones de la economía social.
Esta medida refleja la profunda reestructuración que está viviendo el Ministerio de Capital Humano, heredando y reorganizando competencias de varios ex ministerios. Si bien el objetivo es optimizar la gestión, la forma en que se ejecutan estos cambios puede tener consecuencias directas y muy sensibles para los ciudadanos que dependen de estos programas. Los ojos estarán puestos en la eficiencia de esta transferencia y en que ningún monotributista social quede en el limbo administrativo.