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Una lluvia de resoluciones en el Ministerio de Capital Humano extiende designaciones transitorias de funcionarios, algunas con "autorización excepcional" por no cumplir los requisitos. ¿Será la estabilidad de los elegidos o la eterna burocracia?
El Ministerio de Capital Humano, bajo la órbita de Sandra Pettovello, vuelve a ser noticia por una serie de movimientos internos que encienden las alarmas sobre la transparencia y la meritocracia en la función pública. Cuatro resoluciones consecutivas (340/2025, 348/2025, 349/2025 y 350/2025) prorrogan o asignan funciones transitorias a diversos funcionarios, y lo más llamativo es que varias de estas decisiones se toman con "autorización excepcional" debido a que los designados no cumplen con los requisitos mínimos establecidos en el Convenio Colectivo de Trabajo Sectorial del Personal del SISTEMA NACIONAL DE EMPLEO PÚBLICO (SINEP).
"Razones operativas hacen necesario prorrogar la designación transitoria del mencionado funcionario", se lee repetidamente en los considerandos de las resoluciones.
Este patrón de designaciones "temporales" que se extienden en el tiempo, y que además evaden los requisitos estándar, plantea interrogantes sobre la voluntad real de cubrir los cargos por concurso y la calidad de la gestión. Mientras el discurso oficial pregona el achicamiento del Estado y la eficiencia, estas medidas sugieren una burocracia que se perpetúa y se adapta a las necesidades del momento, con excepciones que, aunque legales por decreto, no dejan de ser llamativas. Los ciudadanos comunes deberían preguntarse si estos movimientos garantizan la mejor administración para áreas tan sensibles como Niñez, Adolescencia y Familia, o el Empleo.