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El Ministerio de Capital Humano, bajo la lupa, designa a dos nuevos directores en áreas sensibles. Uno de ellos asume con una *excepción* a los requisitos mínimos, abriendo interrogantes sobre la meritocracia en la función pública y generando un fuerte debate sobre la idoneidad en la gestión estatal.
El Boletín Oficial de este lunes revela movimientos internos en el Ministerio de Capital Humano, con la designación de nuevos funcionarios en puestos clave. Sin embargo, una de estas designaciones ha encendido las alarmas y reavivado la discusión sobre la transparencia y la meritocracia en la administración pública.
Por un lado, la Dra. Laura Romina PERALTA MARCORE (D.N.I. Nº 29.395.856) fue designada con carácter transitorio como Directora Regional NORTE, dependiente de la Dirección General de Gestión Administrativa Territorial de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social. Su nombramiento, efectivo desde el 27 de septiembre de 2024 y por 180 días hábiles, incluye el pago del Suplemento por Función Ejecutiva Nivel III y se realiza con carácter de excepción a las disposiciones del artículo 14 del Convenio Colectivo de Trabajo Sectorial del Personal del SINEP.
Pero la verdadera bomba viene con la designación del señor Fabricio Mariano PIUZZI (D.N.I. N° 28.383.202), quien asume como Director de Servicios Generales de Niñez, Adolescencia y Familia, en la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia. Su nombramiento, también transitorio por 180 días hábiles a partir del 1° de noviembre de 2024, se autoriza con una “autorización excepcional por no reunir los requisitos mínimos” establecidos en el artículo 14 del SINEP. Piuzzi también percibirá el Suplemento por Función Ejecutiva Nivel II.
Esta jugada del Ministerio que lidera Sandra Pettovello no pasa desapercibida. Mientras el gobierno insiste en la necesidad de achicar el Estado y buscar eficiencia, la designación de un funcionario con una “excepción por no reunir los requisitos mínimos” levanta cejas. ¿Es una medida de emergencia ante la escasez de personal calificado o una señal de flexibilización en los estándares de ingreso a la función pública? La transparencia y la idoneidad, banderas de la actual gestión, se ponen a prueba con este tipo de decisiones.
"Designar a alguien que no cumple los requisitos mínimos es, como mínimo, cuestionable en un gobierno que promete austeridad y eficiencia. ¿Qué mensaje se envía a los profesionales que sí se esfuerzan por cumplir con los perfiles?", sentenció un analista político cercano a la oposición.
Para el ciudadano común, aunque se trate de cargos administrativos, estas designaciones influyen en la gestión de políticas públicas que afectan directamente a la sociedad, especialmente en áreas tan sensibles como el trabajo y la niñez. La excepcionalidad a los requisitos puede generar desconfianza en la meritocracia estatal y en la calidad de la gestión. Será crucial observar cómo estos funcionarios, especialmente Piuzzi, desempeñan sus funciones y si el Ministerio justifica públicamente esta controvertida decisión.