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El Ministerio de Capital Humano refuerza su estructura con designaciones transitorias clave en Auditoría, mientras se reacomoda tras la fusión de ex-carteras, buscando fortalecer el control y la fiscalización interna.
El Ministerio de Capital Humano, una de las carteras más grandes y observadas del Gobierno, sigue moviendo sus piezas internas. En un par de resoluciones publicadas hoy, se oficializaron dos nombramientos "transitorios" que buscan apuntalar áreas sensibles de control y gestión.
Por un lado, la Resolución 70/2025 designa a la Contadora Karina Soledad Andrade (D.N.I. Nº 32.187.969) como Supervisora de Auditoría Contable y de Sistemas de la Auditoría Interna Adjunta de Apoyo. Este cargo, de Nivel B - Grado 0 del SINEP, tendrá una duración de CIENTO OCHENTA (180) días hábiles, con la autorización para percibir el Suplemento por Función Ejecutiva Nivel III. Esta medida busca cubrir una vacante crucial en el control interno del ministerio, una señal de que se busca fortalecer la fiscalización de los recursos y procesos en un área siempre bajo la lupa.
Por otro lado, la Resolución 71/2025 asigna, también de forma transitoria y a partir del 27 de septiembre de 2024, a la Dra. María Cecilia Iglesias (M.I. Nº 28.504.979) como Supervisora de Auditoría Legal de Trabajo, Empleo y Seguridad Social. Este puesto, de Nivel A, Grado 9, Tramo Intermedio, también implica el pago de la Función Ejecutiva Nivel III. La designación de Iglesias es estratégica, dado que el Ministerio de Capital Humano absorbió las funciones del ex Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, y requiere un control legal exhaustivo en un área tan compleja.
Ambas designaciones, aunque de carácter interno y transitorio, son un indicio de la reestructuración y el intento de consolidación del gigantesco Ministerio de Capital Humano. Los gastos, según se aclara, se imputarán a las partidas presupuestarias ya asignadas para 2023, prorrogadas para 2025. La transitoriedad de los cargos subraya la necesidad de coberturas urgentes mientras se definen estructuras definitivas, un patrón común en la actual administración. Para el ciudadano común, estos movimientos reflejan la interna burocrática y la lenta pero constante consolidación de las nuevas estructuras gubernamentales.
Estas designaciones son parte del funcionamiento interno del Estado, pero impactan en la eficiencia y transparencia de un ministerio que maneja áreas sensibles como educación, trabajo y desarrollo social. Una auditoría robusta es clave para asegurar el buen uso de los fondos públicos.