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El Ministerio de Seguridad bonaerense se desprende de tres vehículos en desuso y “antieconómicos” para reparar, cediéndolos a la Municipalidad de Roque Pérez, que los destinará a sus Bomberos Voluntarios. ¿Un gesto de eficiencia o un 'regalo' con letra chica?
En un movimiento que busca optimizar recursos y, al mismo tiempo, asistir a las fuerzas de emergencia locales, el Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires ha resuelto, mediante la Resolución N° 78-MSGP-2026, donar tres vehículos automotores en desuso a la Municipalidad de Roque Pérez. La gestión fue impulsada por el intendente Maximiliano Oscar Sciani, con el objetivo de que los móviles sean reparados y puestos en funcionamiento para ser utilizados por los Bomberos Voluntarios de la localidad.
Los vehículos, identificados bajo los registros oficiales N° 43.132, N° 44.132 y N° 49.511, fueron declarados fuera de uso y se autorizó su baja patrimonial definitiva. Según los informes técnicos, su reparación resultaba “inviable por tornarse antieconómica para los intereses del Fisco Provincial”. Es decir, para la Provincia era más costoso arreglarlos que darlos de baja. La donación se realiza “en forma definitiva y sin cargo” a favor del municipio.
Sin embargo, la Municipalidad de Roque Pérez asume una serie de obligaciones cruciales: deberá realizar la inscripción de la transferencia de los dominios conforme a la normativa vigente. Además, tendrá que contratar pólizas de seguro con cobertura básica desde el día de la entrega de los vehículos y su documentación, hasta que se acredite el cambio de titularidad registral. El incumplimiento de estas condiciones podría llevar a la denuncia del cambio de titularidad ante los registros nacionales y la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA).
Para Roque Pérez, y especialmente para sus Bomberos Voluntarios, esta donación representa una oportunidad para ampliar su parque automotor, aunque implique una inversión en reparaciones. Es un ejemplo de cómo los bienes estatales, una vez cumplida su vida útil para una jurisdicción, pueden encontrar una segunda vida útil en otra, siempre y cuando se asuman los costos y responsabilidades asociados. La medida busca fortalecer la capacidad de respuesta ante emergencias en la localidad, un beneficio directo para la comunidad local.