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El INCAA revela los proyectos preseleccionados para el prestigioso Concurso Federal Raymundo Gleyzer y, al mismo tiempo, extiende drásticamente los plazos de evaluación para otros certámenes de guiones, generando expectativa y debate en el sector.
El Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) sigue moviendo fichas en el tablero de la producción nacional. Por un lado, la Resolución 102/2025 trae buenas noticias para los talentos emergentes: se han declarado los proyectos preseleccionados para participar en las clínicas de desarrollo del "14° Concurso Federal de Desarrollo de Proyecto de Largometraje Raymundo Gleyzer 2024-2025". Un total de veinticuatro (24) proyectos de ficción y doce (12) documentales de distintas regiones del país avanzan en esta etapa, pese a que las regiones Cuyo y NEA quedaron desiertas en la categoría documental.
Este concurso es una plataforma vital para que nuevos guionistas y directores concreten sus ideas, recibiendo tutorías y apoyo para llevar sus largometrajes a la pantalla grande. La preselección es un paso gigante para estos talentos que buscan un lugar en la industria.
Sin embargo, no todo es velocidad en el INCAA. La Resolución 103/2025 ha generado cierto revuelo al modificar el plazo de evaluación para los concursos de guiones. Anteriormente, el jurado disponía de un tiempo indefinido ("como máximo, hasta que el jurado se expida"), pero ahora el nuevo articulado establece un tope de trescientos (300) días corridos para la selección de guiones y la elaboración del acta. Esta modificación afecta directamente a la Resolución INCAA N° 520-E/2024, que convocaba a guionistas para largometrajes de ficción o animación y series de ficción.
Aunque la justificación oficial es "asegurar un análisis exhaustivo y detallado de todas las propuestas", la extensión de casi diez meses podría generar ansiedad y demoras significativas para los participantes, muchos de los cuales esperan con impaciencia los resultados para avanzar con sus proyectos. Esta medida, si bien busca calidad, podría ser vista como una ralentización burocrática en un sector que demanda agilidad y respuestas rápidas.