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El INAI y Catamarca sellan un convenio crucial para garantizar la **Consulta Previa, Libre e Informada** a los pueblos originarios. ¿Fin a los proyectos inconsultos? Un paso gigante para la autodeterminación y la transparencia en la provincia.
¡BOMBA en el Boletín Oficial! El Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) acaba de dar luz verde a un acuerdo histórico con el Gobierno de la Provincia de Catamarca que podría cambiar para siempre la relación con los pueblos originarios. La Resolución 116/2025 aprueba un Convenio de Cooperación y Asistencia Técnica para aplicar, ni más ni menos, que el vital Derecho a la Consulta Previa, Libre e Informada para las comunidades indígenas.
Este derecho, que es la piedra angular del Convenio N° 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) —ratificado por Argentina en 1992— y consagrado en el Artículo 75 Inciso 17 de nuestra Constitución Nacional, obliga al Estado a consultar a los pueblos indígenas antes de tomar cualquier medida administrativa o legislativa que los afecte directamente. ¡Un verdadero escudo contra decisiones tomadas a espaldas de quienes habitan esas tierras ancestrales!
El acuerdo, firmado originalmente el 30 de agosto de 2024, busca establecer un marco de diálogo y colaboración permanente. El INAI, a través de su flamante Consejo Federal de Políticas Indígenas, busca unificar y homogeneizar estas políticas a nivel nacional. La movida es clara: garantizar que la voz de los pueblos originarios sea escuchada y respetada en proyectos que van desde la minería hasta la infraestructura.
Principalmente, que cualquier iniciativa que impacte en tierras indígenas en Catamarca deberá pasar por un riguroso proceso de consulta. Esto podría ralentizar o modificar proyectos, pero a la vez, genera un marco de seguridad jurídica y transparencia que antes era una deuda histórica. La resolución aclara que esta medida no implica ninguna erogación presupuestaria, lo que la hace aún más intrigante: ¿un cambio de paradigma sin costo fiscal? Los ojos de la nación estarán puestos en Catamarca para ver cómo se implementa este ambicioso compromiso. ¿Será el inicio de una nueva era de respeto o un mero papel mojado? El tiempo lo dirá, pero la expectativa es enorme. Para el ciudadano común, esto significa un avance en la protección de derechos fundamentales y una mayor injerencia de las comunidades en su propio destino. ¡A estar atentos a las próximas novedades!