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Miles de paquetes internacionales, varados por la pandemia, ahora enfrentan el comiso. La Aduana de Buenos Aires da un ultimátum de 30 días para reclamar la carga postal y pagar multas o se perderá para siempre. ¿Estás entre los afectados?
La Dirección General de Aduanas lanzó una advertencia crucial para miles de ciudadanos: hay carga postal internacional que está en riesgo de ser declarada en abandono. Se trata de mercaderías que arribaron al país por vía postal y que, en su momento, no pudieron ser devueltas a origen debido a las "condiciones sanitarias generadas por la pandemia" en el país asiático de procedencia. ¡Un coletazo más de la crisis del COVID-19 que sigue afectando nuestros bolsillos!
El aviso oficial, publicado por la Dirección Aduana de Buenos Aires, establece un plazo fatal de TREINTA (30) días corridos para que quienes acrediten su derecho sobre estas mercaderías se presenten y soliciten una destinación aduanera. Pero ojo, no es gratis: deberán hacerlo "previo pago de las multas que por derecho correspondieren". Quienes no lo hagan, se arriesgan a que el Servicio Aduanero proceda conforme a la Ley 25603, lo que podría significar el comiso o remate de los bienes.
"Transcurrido el plazo mencionado, el Servicio Aduanero procederá de acuerdo a lo dispuesto en los Arts. 2do., 3ro., 4to. y 5to. de la Ley 25603."
El detalle de las mercaderías afectadas se publica en un Anexo (IF-2025-00510868-AFIP-DIABSA#SDGOAM) en la edición web del Boletín Oficial. Es imperativo que cualquier persona que esté esperando un envío internacional demorado o que sospeche que su paquete podría estar en esta situación, revise la lista. La presentación debe realizarse en la Sección Encomiendas Postales Internacionales (SE EPI), en Av. Antártida Argentina y Letonia, CABA.
Este aviso subraya la importancia de estar atento a los trámites aduaneros, especialmente en un contexto global aún marcado por las secuelas logísticas de eventos pasados. Para el ciudadano común, la lección es clara: no dar por perdido un paquete sin antes verificar, pero prepararse para enfrentar la burocracia y posibles costos adicionales.