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El Ministerio de Defensa reorganiza sus cimientos, incorporando la administración de la flota aérea presidencial y ajustando funciones clave, en una movida que busca optimizar la logística y el control de activos estratégicos.
El Ministerio de Defensa ha dado un golpe de timón en su estructura organizativa con la publicación del Decreto 514/2025. La medida más resonante es la transferencia de la administración, operación y plena responsabilidad por la custodia de la flota aérea presidencial a la órbita de este Ministerio. Una decisión que, sin duda, busca centralizar y optimizar la gestión de estos activos estratégicos, aunque también genera preguntas sobre la eficiencia y el control de los recursos.
Este decreto no solo modifica el Anexo Ic del Decreto N° 729/24, que define el organigrama ministerial, sino que también sustituye responsabilidades primarias y acciones de la Dirección General de Administración para la Logística. Además, incorpora de manera flamante la Dirección General de Funcionamiento y Mantenimiento de la Flota Aérea Presidencial dentro de la Subsecretaría de Planeamiento Operativo y Servicio Logístico de la Defensa. También se ajustan las acciones de la Dirección de Supervisión Logística Operativa y la Dirección de Planeamiento de Compras, e se incorporan y homologan nuevos cargos ejecutivos en el Nomenclador de Funciones Ejecutivas del SINEP.
En la práctica, esta reestructuración implica un cambio significativo en la cadena de mando y la gestión de un recurso tan sensible como la flota presidencial, ahora bajo el paraguas de Defensa, lo que podría generar mayor eficiencia en el mantenimiento y seguridad, pero también centraliza un poder considerable. El gasto, por supuesto, será atendido con los créditos asignados a la Jurisdicción 45 – Ministerio de Defensa.