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El Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires sacude el tablero con un nombramiento clave en la Auditoría General de Asuntos Internos, una figura que promete dar que hablar.
El Boletín Oficial bonaerense ha revelado una designación de alto impacto en el corazón del Ministerio de Seguridad. Se trata de Virginia ALTAMIRANO LOAIZA, quien asume el crucial cargo de Instructora de Asuntos Internos, con un rango y remuneración equivalente al de Directora. Esta movida, que se hace efectiva a partir de la notificación del acto administrativo, no es menor: la Auditoría General de Asuntos Internos es el organismo encargado de investigar y controlar la conducta del personal policial, una tarea de vital importancia para la transparencia y la confianza ciudadana.
La decisión, avalada por las Resoluciones N° 161 y el Decreto N° 1 del Ministerio de Seguridad, se ampara en la Ley N° 10.430 y su Decreto Reglamentario N° 4.161/96, que establecen los requisitos para estos cargos. Según los considerandos, ALTAMIRANO LOAIZA reúne los "recaudos legales, condiciones y aptitudes necesarias para desempeñarlo". El puesto se encontraba vacante y será cubierto con cargo al Presupuesto General del Ejercicio 2026, Ley N° 15.557, lo que implica una erogación ya prevista en las arcas provinciales.
Este nombramiento llega en un momento donde la lupa pública está constantemente sobre las fuerzas de seguridad, y la figura del Instructor de Asuntos Internos es fundamental para garantizar la integridad de la institución. ¿Será este un paso hacia una mayor depuración y control interno, o simplemente un cambio de nombres en el organigrama? La sociedad bonaerense espera respuestas y, sobre todo, resultados concretos en la lucha contra la corrupción y el mal accionar policial. La designación, aunque administrativa, tiene un potencial impacto significativo en la moral interna y la percepción externa del Ministerio de Seguridad.