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El Banco Central ajusta las reglas de juego para los bancos sobre cómo reportan su posición en moneda extranjera, con un foco especial en los créditos en pesos atados al dólar. ¿Se viene más control sobre la "dolarización" de carteras?
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) no da tregua y vuelve a mover las piezas en el tablero financiero. A través de las Comunicaciones "A" 8293/2025 y "A" 8294/2025, la entidad ajusta las tuercas del Régimen Informativo Contable Mensual de Posición Global Neta de Moneda Extranjera (RI - P.G.) que deben presentar las entidades financieras. Esto, ni más ni menos, es un cambio en la forma en que los bancos le rinden cuentas al BCRA sobre su exposición al dólar.
La novedad más resonante es la incorporación de una nueva partida (609dd). Esta partida se refiere a las financiaciones otorgadas en pesos, pero cuya retribución (intereses o capital) está atada a la variación de la cotización del dólar estadounidense. Es decir, créditos en moneda local con cláusula dólar, y que no están estrictamente vinculados a la política de crédito tradicional. Esta medida rige para los créditos otorgados a partir del 10 de julio de 2025 y modifica la fórmula del "exceso admitido" para la posición positiva en moneda extranjera de los bancos. La Comunicación 8294/2025 es una adecuación administrativa complementaria a estos cambios, ajustando la sección 37.2.1 del Texto Ordenado de "Presentación de Informaciones al Banco Central".
Directamente, afecta a las entidades financieras, que deberán adaptar sus sistemas de reporte y seguimiento. Indirectamente, podría influir en la oferta y condiciones de créditos que tengan algún tipo de indexación al dólar, haciendo que los bancos sean más cautelosos o ajusten sus estrategias de cobertura. Para las empresas que toman este tipo de financiamiento, la mirada del BCRA podría generar un escrutinio mayor sobre la operatoria.
Este movimiento del BCRA se da en un contexto de alta volatilidad cambiaria y una persistente búsqueda de la autoridad monetaria por controlar la dinámica del dólar en la economía. Al monitorear más de cerca los activos y pasivos en pesos "dolarizados", el BCRA busca tener una radiografía más precisa de la exposición cambiaria del sistema financiero y, posiblemente, desincentivar ciertas prácticas que considera riesgosas o especulativas. Esto sugiere que el BCRA está preocupado por la creciente dolarización de ciertos instrumentos financieros, incluso cuando están denominados en pesos. Es una señal de mayor intervención y control sobre la liquidez y las posiciones cambiarias de los bancos, buscando estabilidad macroeconómica.
Para estar informado: Las entidades financieras deben consultar el sitio web del BCRA en la opción “Marco Legal y Normativo” para acceder a los anexos completos y entender las implicaciones de estas adecuaciones. Los ciudadanos y empresas deben estar atentos a cómo estas medidas podrían repercutir en las condiciones de financiamiento futuras.