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El Banco Central impone una nueva declaración jurada, obligando a quienes accedan al mercado de cambios a no operar títulos en moneda extranjera por 90 días. ¿Se cierra aún más el grifo y qué impacto tendrá en tus inversiones?
En una movida que sacude al mercado financiero, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) acaba de dictar la Comunicación “A” 8336/2025, una medida que busca ponerle un nuevo freno a la sangría de dólares y a la volatilidad cambiaria. Con vigencia a partir del 26 de septiembre de 2025, esta resolución modifica el punto 3.8.5. del texto ordenado sobre Exterior y Cambios, introduciendo una restricción que no pasará desapercibida.
A partir de ahora, cualquier entidad financiera que permita a un cliente acceder al mercado de cambios deberá exigirle una declaración jurada contundente. En ella, el cliente se compromete a no concertar, de manera directa o indirecta o por cuenta y orden de terceros, compras de títulos valores con liquidación en moneda extranjera a partir del momento en que requiere el acceso y por los 90 días corridos subsiguientes.
Esta medida es un claro intento del BCRA por desalentar la dolarización de carteras a través de los mecanismos financieros como el dólar MEP o el Contado con Liquidación (CCL). Si necesitás comprar dólares en el mercado oficial, preparate para una cuarentena de 90 días donde no podrás usar tus pesos para comprar bonos o acciones que te permitan hacerte de divisa extranjera. Esto reduce la liquidez y la libertad de movimientos para inversores y empresas, impactando directamente en la operatoria de los mercados de capitales.
Esta no es la primera vez que el BCRA recurre a este tipo de restricciones. Históricamente, estas medidas buscan contener la demanda de dólares y evitar presiones sobre el tipo de cambio oficial y los paralelos. La comunicación llega en un contexto de alta incertidumbre económica y busca dar una señal de control sobre las variables financieras. La lógica detrás es simple: si se limita la capacidad de arbitraje entre los distintos tipos de cambio, se espera una menor presión sobre las reservas y una estabilización, aunque sea forzada, de los valores del dólar. Sin embargo, los analistas ya advierten sobre el riesgo de un enfriamiento del mercado de capitales y una mayor dificultad para la operatoria de empresas que dependen de estos mecanismos para sus movimientos financieros.