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Un decreto presidencial sacude la estructura del Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), pasándolo de organismo descentralizado a desconcentrado. ¿Más control estatal o eficiencia? La medida redefine su supervisión y los cargos jerárquicos, generando interrogantes sobre su futura independencia técnica y la inviolabilidad de datos sensibles.
El Gobierno Nacional, a través del Decreto 583/2025, metió mano en la estructura del crucial Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), el organismo clave para resolver conflictos de filiación. En un movimiento que genera polémica, el BNDG deja de ser un organismo descentralizado para convertirse en uno desconcentrado, dependiendo directamente de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología de la Jefatura de Gabinete de Ministros.
La esencia del cambio radica en la autonomía. Antes, como organismo descentralizado, el BNDG gozaba de mayor independencia operativa y administrativa. Ahora, al ser desconcentrado, su accionar queda bajo la supervisión más directa de la Secretaría, lo que podría interpretarse como una mayor injerencia política en un ente cuya misión es puramente científica y humanitaria. Aunque el decreto asegura que la medida "no implica una afectación de su autonomía técnica ni de los principios que rigen su funcionamiento", la realidad de la estructura legal sugiere lo contrario. La gran pregunta es: ¿se mantendrá la independencia necesaria para una institución que maneja información tan sensible como el ADN de miles de personas?
El BNDG, creado por la Ley Nº 23.511, es fundamental para la búsqueda de la identidad de personas, especialmente en casos de apropiación. La confianza pública en su imparcialidad y la confidencialidad de los datos es vital.
Esta movida no es aislada. Se enmarca en la Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos N° 27.742, que habilitó delegaciones legislativas y ya había dispuesto la transformación del BNDG en el Decreto Nº 351/25. Este nuevo decreto, el 583/2025, viene a adecuar la estructura organizativa de primer y segundo nivel operativo, así como a modificar el Nomenclador de Funciones Ejecutivas del SISTEMA NACIONAL DE EMPLEO PÚBLICO (SINEP), derogando e incorporando cargos.
"El Gobierno busca asegurar su sostenibilidad operativa y un adecuado cumplimiento de sus fines específicos, sin que ello implique una afectación de su autonomía técnica ni de los principios que rigen su funcionamiento." – Decreto 583/2025
Para el ciudadano común, la principal preocupación es la inviolabilidad, integridad y confidencialidad de la información genética. El decreto hace hincapié en resguardar estos principios, pero la percepción de un mayor control estatal sobre un banco de datos tan crítico podría generar inquietud. Es fundamental que la supervisión no se traduzca en condicionamientos políticos que afecten la rigurosidad científica o la objetividad en la misión del BNDG.
Se derogan artículos clave de decretos anteriores que definían su funcionamiento y estructura, lo que subraya la magnitud de la redefinición. La medida entrará en vigencia el mismo día de su publicación en el Boletín Oficial.
Para estar al tanto de futuras implicaciones, se recomienda seguir los comunicados oficiales del BNDG y los análisis de organizaciones de derechos humanos y científicas, que monitorean de cerca la independencia de este tipo de organismos.