Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
En un giro estratégico, el Ministerio de Defensa y Seguridad Nacional crean una 'Mesa Conjunta' para que las Fuerzas Armadas 'complementen' tareas en zonas limítrofes. ¿Se desdibuja el límite entre defensa y seguridad interior?
Un nuevo paradigma de seguridad se gesta en Argentina. La Resolución Conjunta 68/2025, firmada por los Ministerios de Defensa y Seguridad Nacional, establece la creación de una "MESA CONJUNTA DE COORDINACIÓN" que permitirá a las Fuerzas Armadas "complementar" el accionar de las Fuerzas Policiales y de Seguridad Federales en las cruciales zonas de seguridad de fronteras. Esta medida, que busca reforzar el control territorial, reaviva un debate histórico sobre el rol de las Fuerzas Armadas en la seguridad interior y los límites de su intervención.
La Ley de Defensa Nacional (N° 23.554) y la Ley de Seguridad Interior (N° 24.059) establecen roles claramente diferenciados: la primera para agresiones externas y la segunda para la prevención del delito y el orden público. Sin embargo, esta resolución conjunta, amparada en decretos previos como el N° 1112/24, busca una "coadyuvancia" de la Defensa Nacional al sistema de Vigilancia y Control de fronteras. La nueva mesa de coordinación tendrá tres niveles, desde los ministros hasta los jefes de las fuerzas, y sus funciones incluyen la planificación, coordinación, supervisión y evaluación de operativos territoriales conjuntos.
El texto enfatiza que los despliegues respetarán el Decreto N° 1112/24, que habilita a las Fuerzas Armadas a realizar tareas de adiestramiento operacional, apoyo logístico y asistencia, pero subraya que podrán "complementar la presencia" de las fuerzas de seguridad. Para muchos, este "complemento" es una puerta abierta a una mayor militarización de las fronteras, con el riesgo de desdibujar las funciones específicas de cada fuerza y de exponer al personal militar a tareas para las que no está primariamente entrenado.
El Gobierno argumenta que la medida es fundamental para fortalecer el control de las zonas limítrofes, combatir el narcotráfico, el contrabando y otros delitos complejos que suelen operar en esas áreas. La coordinación interministerial busca evitar la duplicación de esfuerzos y maximizar los recursos. Es importante destacar que el artículo 6º de la resolución aclara que "no implicarán erogación presupuestaria adicional", ya que las necesidades operativas y logísticas se atenderán con los recursos asignados a cada jurisdicción. Sin embargo, la historia latinoamericana está plagada de ejemplos donde la intervención militar en seguridad interior ha generado más problemas que soluciones, incluyendo cuestionamientos sobre derechos humanos y la escalada de la violencia. La efectividad de esta "Mesa Conjunta" será clave para determinar si logra los objetivos de seguridad sin cruzar líneas delicadas.