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Una serie de resoluciones del Instituto de Previsión Social bonaerense expone demoras burocráticas, deudas millonarias a herederos y complejidades en el sistema de jubilaciones y pensiones.
El Instituto de Previsión Social (IPS) de la Provincia de Buenos Aires se ha convertido en el protagonista de una serie de escándalos burocráticos que impactan directamente en las familias bonaerenses. Varias resoluciones recientes revelan la lentitud exasperante del organismo y las sorpresas que pueden encontrarse los herederos al tramitar beneficios o saldar cuentas pendientes.
En el caso de Alicia Susana BARRAQUE (DNI N° 6.240.207), una docente fallecida, el IPS reconoció su jubilación ordinaria pero, al mismo tiempo, le imputó un cargo deudor de $1.239.955,26 por haberes percibidos "en demasía" entre 2010 y 2023. Los herederos ahora deben afrontar esta millonaria deuda o enfrentar acciones legales. Una situación similar ocurre con Rubén Darío SAAVEDRA, cuyos herederos son intimados por una deuda actualizada de casi $3.2 millones, que incluye aportes personales y contribuciones patronales no efectuadas. El Estado, con su brazo recaudador, no perdona ni en el más allá.
La ineficiencia también se manifiesta en el reconocimiento de beneficios. La pensión de Livia Graciana CURUTCHET (DNI N° 3.508.857) fue reconocida... ¡años después de su propio fallecimiento! Lo mismo ocurrió con Luis Mario NUÑEZ (DNI N° 8.608.433), cuya jubilación por edad avanzada fue resuelta cuando ya no estaba. Estos casos obligan a los herederos a sortear un laberinto burocrático para acceder a lo que legítimamente les corresponde.
Finalmente, en el caso de Claudia Ivana AHUMADA (DNI Nº 16.178.501), si bien se resolvió su jubilación y la pensión para su cónyuge, Juan Marcelo MONTEAGUDO (DNI N° 14.517.128), la demora en la resolución definitiva de los expedientes es una constante.
Estos ejemplos demuestran la urgencia de una modernización y agilización en el IPS. Para los ciudadanos, es una clara señal de la necesidad de estar sumamente atentos a sus trámites previsionales y la importancia de la planificación sucesoria para evitar dolores de cabeza (y de bolsillo) a sus familias.