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Una catarata de resoluciones del Boletín Oficial revela un festival de designaciones y extensiones de cargos clave en la Jefatura de Gabinete, con el Vicejefe a la cabeza. ¿Estabilidad o precariedad disfrazada en la administración pública? Algunos nombramientos, incluso, se hacen por "excepción" a los requisitos.
El Boletín Oficial de hoy destapó una verdadera avalancha de movimientos de personal dentro de la órbita de la Jefatura de Gabinete de Ministros, bajo la firma del Vicejefe de Gabinete del Interior, Lisandro Catalán. No se trata de grandes anuncios de política económica ni de medidas que sacudan el mercado, sino de una serie de resoluciones que, en su conjunto, pintan un cuadro de gestión administrativa en modo "parche", prorrogando o designando transitoriamente a funcionarios en puestos de alta sensibilidad.
Desde la Intendencia del Parque Nacional Monte León hasta direcciones clave en el Archivo General de la Nación, Migraciones o áreas de Reforma Política y Tecnología Electoral, el gobierno está extendiendo mandatos o cubriendo vacantes de forma precaria. La constante es la "asignación transitoria de funciones" o "designación transitoria", con plazos que van desde los 180 días hábiles hasta los TRES (3) años en algunos casos, "hasta tanto se sustancien los procesos de selección" que, en la práctica, suelen demorarse indefinidamente.
"La presente prórroga de asignación de funciones, se extenderá hasta tanto se instrumente su cobertura definitiva con arreglo a los respectivos regímenes de selección, no pudiendo superar el plazo de TRES (3) años..."
Lo más llamativo es que varias de estas designaciones se realizan con "autorización excepcional por no reunir los requisitos mínimos establecidos en el artículo 14 del SISTEMA NACIONAL DE EMPLEO PÚBLICO (SINEP)". Esto significa que, en algunos casos, se están nombrando personas que no cumplen con los perfiles exigidos por la normativa vigente, lo que levanta serios interrogantes sobre la transparencia y la meritocracia en el acceso a cargos públicos.
Si bien son movimientos internos, estas decisiones afectan indirectamente la eficiencia y continuidad de los servicios estatales. La precariedad en los cargos directivos puede generar inestabilidad en las políticas públicas y en la gestión diaria. Además, la práctica de las "excepciones" podría sentar un precedente preocupante, priorizando la discrecionalidad sobre la idoneidad formal.
Entre los nombres que se destacan en estas resoluciones figuran:
En un contexto de ajuste y reestructuración estatal, la proliferación de designaciones transitorias y, sobre todo, aquellas con excepciones a los requisitos, sugiere que la administración busca una flexibilidad extrema en su planta de personal, a costa de la estabilidad y la observancia estricta de las normas de empleo público. La ciudadanía debería estar atenta a si estos "parches" se convierten en la norma o si finalmente se avanza hacia concursos y selecciones definitivas y transparentes.