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El Ente Nacional de Comunicaciones otorgó una cascada de licencias a ocho empresas, prometiendo una revolución en los servicios de internet y radiodifusión. ¿Llega la era de la hipercompetencia al mercado argentino?
En un movimiento que promete sacudir el tablero de las telecomunicaciones, el ENTE NACIONAL DE COMUNICACIONES (ENACOM), bajo la batuta de su Interventor Juan Martín Ozores, ha dado luz verde a ocho nuevas empresas para operar en el vasto universo de los Servicios de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC). Estas resoluciones, fechadas el 24 de enero de 2025 y publicadas hoy, abren la puerta a una competencia feroz por el acceso a Internet y otros servicios clave.
Las firmas NETIC COMUNICACIONES S.A.S., FIBERCOM S.A., EL TALA NET S.A., ZE.NET WISP S.R.L., CHAB DIGITAL PATAGONICA S.R.L., INTERCONECTADOS S.R.L., DBITS S.A.S y UNINET S.A., son las flamantes beneficiarias de estas licencias. La mayoría de ellas no solo podrán ofrecer servicios fijos o móviles, alámbricos o inalámbricos, nacionales o internacionales, con o sin infraestructura propia, sino que también inscribieron el Servicio de Valor Agregado – Acceso a Internet en el Registro de Servicios TIC. FIBERCOM S.A. incluso sumó la Radiodifusión por Suscripción a su abanico de posibilidades.
Este aluvión de nuevas licencias augura un escenario de mayor competencia en el mercado. Más jugadores significa, en teoría, mejores precios, más opciones y una posible mejora en la calidad del servicio para los millones de argentinos que dependen de una buena conexión. El ENACOM, al facilitar la entrada de nuevos operadores, parece apostar por un modelo más liberalizado y dinámico.
Es un claro mensaje: el Estado busca dinamizar el sector y romper con posibles concentraciones, dando un respiro a los consumidores.
Sin embargo, hay una letra chica crucial: la licencia otorgada no garantiza automáticamente la disponibilidad de frecuencias del espectro radioeléctrico. Las empresas deberán tramitar por separado la autorización y/o el permiso de uso de estas frecuencias, un paso fundamental para los servicios inalámbricos y móviles. Esto podría ser un cuello de botella o una barrera adicional para algunas de las nuevas entrantes, lo que significa que el camino hacia la plena operación no está exento de obstáculos. Para el ciudadano común, esto implica que la mejora no será inmediata en todos lados, y habrá que seguir de cerca la capacidad de estas empresas para desplegar sus servicios.
En resumen, se vislumbra un futuro con más opciones para los consumidores, pero el éxito de estas nuevas empresas dependerá en gran medida de su capacidad para asegurar los recursos técnicos necesarios y competir en un mercado que, aunque se abre, sigue teniendo sus complejidades regulatorias. ¡Estaremos atentos a cómo se desarrolla esta nueva etapa de la guerra por la conectividad! Para mantenerte informado, seguí las actualizaciones del Boletín Oficial y las comunicaciones del ENACOM.