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El Ente Nacional de Comunicaciones pisa fuerte y declara ilegales a seis radios FM en diversas provincias, ordenando el cese inmediato de sus emisiones y el desmantelamiento de sus instalaciones. ¿El fin de la radio pirata o un control excesivo que silencia voces locales?
El Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM), bajo la firma de su Interventor Juan Martín Ozores, ha desatado una verdadera caza de brujas contra las emisoras de Frecuencia Modulada que operan fuera de la ley. En una serie de resoluciones contundentes, el organismo ha declarado ilegales a seis servicios de comunicación audiovisual en distintas provincias argentinas, aplicando el riguroso Artículo 116 de la Ley Nº 26.522.
Las radios afectadas son: “FM CALCHAQUI” (Tafí del Valle, Tucumán, 101.1 MHz), “FM SANTA ROSA” (Colonia Santa Rosa, Salta, 97.5 MHz), “FM POP 97.3” (Rosario del Tala, Entre Ríos, 97.3 MHz), “FM HORIZONTE” (Puerto Iguazú, Misiones, 97.1 MHz), un servicio sin nombre explícito asociado a CARLOS DAVID FIGUEREDO (Bahía Blanca, Buenos Aires, 87.7 MHz) y “LA 103.9” (San Juan, 103.9 MHz).
La directiva es clara y no da lugar a interpretaciones: se intima al cese inmediato y definitivo de las emisiones y al desmantelamiento total de las instalaciones. ENACOM advierte que, en caso de incumplimiento, se procederá a la incautación forzosa con el respaldo de un mandamiento judicial. Esta ofensiva busca ordenar el espectro radioeléctrico, un recurso escaso y estratégico, y combatir la competencia desleal que representan estas emisoras para aquellos que sí cumplen con la normativa.
Para la sociedad, la medida tiene un doble filo. Por un lado, garantiza un uso legal y técnico del espectro, evitando posibles interferencias y asegurando una operación profesional. Por otro lado, implica el silenciamiento de voces locales que, en algunos casos, pueden haber cumplido un rol social o cultural, aunque operando en la informalidad. La decisión de ENACOM subraya la voluntad política de imponer un control férreo sobre el sector, marcando un antes y un después para las radios que decidan ignorar las regulaciones.