Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
Movimientos clave en el Ministerio de Defensa: Guillermo Patricio Madero es reubicado y el Brigadier (R) Vicente Luis Autiero asume un cargo estratégico sin sueldo. ¿Se busca eficiencia o es un ajuste de cuentas en la cúpula militar?
El Ministerio de Defensa no para de moverse. El Decreto 34/2025, publicado en el Boletín Oficial, revela un doble movimiento de piezas en la cartera que conduce Luis Petri. Por un lado, se acepta la renuncia del licenciado Guillermo Patricio MADERO (D.N.I. N° 25.226.782) a su cargo de Subsecretario de Planeamiento Estratégico y Política Militar, a partir del 9 de enero de 2025.
Pero la sorpresa viene con su inmediata reubicación: Madero no se va, sino que es designado, también a partir del 9 de enero, como Subsecretario de Planeamiento y Coordinación Ejecutiva en Emergencias del mismo Ministerio. Este enroque interno es un claro indicio de la intención del Gobierno de mantener a cuadros de su confianza en posiciones clave, aunque los roles cambien.
El otro nombramiento que genera interés es la designación del Brigadier (R) VGM licenciado en Sistemas Aéreos y Aeroespaciales Vicente Luis AUTIERO (D.N.I. N° 10.919.253) en el cargo de Subsecretario de Planeamiento Estratégico y Política Militar, es decir, el puesto que dejó Madero. La particularidad es que Autiero asume con carácter "ad-honorem", lo que significa sin percibir remuneración por su función. Esta modalidad, que el actual gobierno ha impulsado en diversas áreas, puede interpretarse como un gesto de austeridad o una convocatoria a la experiencia de figuras retiradas para aportar a la gestión pública sin costo fiscal.
Estos cambios, aunque no implican modificaciones de políticas públicas directas, sí reflejan una reorganización interna y una búsqueda de perfiles específicos para áreas sensibles como la planificación militar y la coordinación en emergencias. Para el ciudadano común, estos movimientos en la alta burocracia son importantes para entender la dinámica del poder y la conformación de los equipos que tienen a cargo la seguridad y la defensa del país.