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Una funcionaria clave de la Secretaría General de la Presidencia de la Nación, la licenciada Ana Belén Landriel, obtiene una nueva prórroga en su cargo transitorio, a pesar de no haberse realizado la convocatoria para cubrir el puesto de forma definitiva. Una "excepción" que ya es regla en la administración pública.
La Secretaría General de la Presidencia de la Nación ha vuelto a encender las alarmas sobre la estabilidad en los cargos públicos con la Resolución 541/2025, que extiende por otros Ciento Ochenta (180) días hábiles la designación transitoria de la licenciada Ana Belén Landriel (D.N.I. Nº 37.358.839) como Coordinadora de Liquidación de Haberes y Certificación de Servicios. Esta movida, lejos de ser un simple trámite, expone una práctica recurrente en el corazón del Estado.
La medida, firmada por la mismísima Secretaria General, Karina Elizabeth Milei, prorroga una designación que ya viene de 2020 y que ha sido extendida en varias ocasiones. Lo más llamativo es que el propio texto de la resolución lo reconoce: "no habiéndose efectuado la correspondiente convocatoria al proceso de selección". Es decir, la funcionaria sigue en un cargo que debería ser temporal, sin que se haya abierto el concurso para buscar un titular permanente, tal como lo exige el Sistema Nacional de Empleo Público (SINEP).
Esta situación, aunque parece un detalle administrativo, resuena fuerte en un contexto de "desregulación y transformación del Estado". Mientras se habla de achicar la planta y reducir el gasto, la continuidad de cargos transitorios sin concursar genera interrogantes. La justificación oficial habla de "razones operativas", pero el hecho de que se autorice el pago del Suplemento por Función Ejecutiva Nivel IV con "autorización excepcional por no reunir los requisitos mínimos" añade más leña al fuego. ¿Hasta cuándo estas "excepciones" se convertirán en la norma?
"El cargo involucrado deberá ser cubierto de conformidad con los requisitos y sistemas de selección vigentes... en el término de CIENTO OCHENTA (180) días hábiles contados a partir del 23 de diciembre de 2025."
Este párrafo, que parece una promesa, ya se ha repetido en prórrogas anteriores. Para el ciudadano común, esto significa una y una en la ocupación de puestos clave, afectando la eficiencia y la meritocracia en la administración pública. El ha intervenido, pero la resolución final mantiene el transitorio.
¿Es esta la "transformación" que nos prometieron? La continuidad de designaciones temporales sin concursos abiertos es una señal de cómo, a veces, la vieja política burocrática se resiste a cambiar, incluso en las esferas más altas del poder.