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Una lluvia de licitaciones privadas por más de **mil cien millones de pesos** sacude al sistema de salud bonaerense para el 2026, revelando la urgencia por insumos clave y el *modus operandi* de las compras estatales. ¿Negocio o necesidad?
La Provincia de Buenos Aires, a través de diversas reparticiones del Ministerio de Salud, acaba de desatar una oleada de licitaciones privadas que suman una cifra escalofriante: ¡más de MIL CIEN MILLONES DE PESOS! Estas adquisiciones, destinadas a hospitales y centros de hemoterapia, buscan garantizar el stock de insumos y servicios esenciales para el año 2026. La movida, enmarcada en la Ley 13.981 y su Decreto Reglamentario 59/19, pone de manifiesto la enorme maquinaria burocrática detrás de la salud pública.
La lista es variada y crucial para el funcionamiento hospitalario:
Estos movimientos no solo garantizan el abastecimiento, sino que también exponen la dependencia de la infraestructura sanitaria de la provincia. La elección de licitaciones privadas en lugar de públicas y abiertas genera, como siempre, cierto debate sobre la transparencia y la competencia, aunque se ampara en la normativa vigente. La designación de comisiones de apertura y preadjudicación con nombres y apellidos (Julián Sánchez, Marta Genes Peralta, Antonio Troilo, Micaela Cejas, Kiara Carosella, Martina Lorente, M. Eugenia Braviz López, Marisa González, María del Rosario Alaniz, Marcela Rodo, Barragan Tomas, Monticelli Leticia, Silanes Lorena, Martin Watzman, Emilli Tabatha, Analia Cazorla, Lescano Nora, Rosario Cespedes, Nuñez Natalia, Rimorini Laura, Paniagua Fernández María Cristina, Ríos Verónica Mercedes, Gomez Ezequiel Alesis, Carrizo Alejandra Edith, Danzi Maximiliano Adrián) busca dar un marco de formalidad al proceso, pero el volumen de dinero siempre enciende las alarmas.
"Es imperativo contar con los insumos solicitados para mantener el funcionamiento operativo del establecimiento," reza uno de los considerandos, justificando la urgencia.
Para el ciudadano de a pie, esto significa que los hospitales bonaerenses, al menos en el papel, buscan asegurar los medicamentos y materiales para seguir funcionando. Pero la magnitud de los montos y la recurrencia de las licitaciones privadas nos invitan a estar atentos a quiénes serán los beneficiados de estos contratos millonarios.