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La Aduana de Barranqueras puso el grito en el cielo y citó a una larga lista de personas por infracciones graves y deudas tributarias que ascienden a cifras astronómicas. ¡Hay multas que superan los 400 millones de pesos! ¿Quiénes son los apuntados por el fisco y cómo evitar caer en la volteada?
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero ha lanzado un bombazo desde la Aduana de Barranqueras, en Chaco, citando a decenas de ciudadanos por ignorar su domicilio y acumular infracciones aduaneras y deudas tributarias que quitan el aliento. Este aviso oficial, publicado en el Boletín, es una advertencia clara para quienes operan en el comercio exterior: la lupa del Estado está más activa que nunca.
La Aduana, amparándose en los artículos 1013 inciso I) y 1101 del Código Aduanero (Ley 22415), está intimando a comparecer en un plazo perentorio de diez días hábiles a una extensa nómina de personas. La jugada es simple: si no se presentan a presentar su defensa y ofrecer pruebas, se declarará la rebeldía, con todo lo que eso implica para el bolsillo y la reputación. Además, se les exige constituir domicilio legal dentro del radio urbano de la Aduana, un detalle no menor para quienes intentan dilatar los procesos.
Las cifras son un verdadero mazazo. Algunos de los montos de las multas y tributos adeudados alcanzan guarismos impactantes. Por ejemplo, Víctor Hugo Segovia Velásquez enfrenta una multa que supera los ¡465 millones de pesos!, mientras que Domingo Andrés Ríos Benítez debe responder por más de ¡71 millones! Estos casos no son aislados; la lista incluye a muchos otros con deudas millonarias, lo que subraya la magnitud de la evasión y las infracciones detectadas.
Pero no todo es palo. La Aduana ofrece una salida, un "último llamado a la cordura": el pago de la multa mínima y el abandono de la mercadería, si corresponde, puede extinguir la acción penal y, lo más importante para muchos, evitar la registración de antecedentes. Una oportunidad para limpiar el historial, aunque a un costo altísimo.
Este operativo es un claro mensaje del Estado para fortalecer los controles y la recaudación, especialmente en zonas de frontera como Barranqueras, clave para el flujo de mercaderías. Para los ciudadanos comunes, la implicación es clara: la Aduana no perdona y el incumplimiento tiene consecuencias económicas devastadoras. Es fundamental estar al día con las normativas y, ante cualquier duda, buscar asesoramiento legal y contable especializado en derecho aduanero. Ignorar estos avisos es un pasaje directo a problemas mayores.
"La Aduana no perdona y el incumplimiento tiene consecuencias económicas devastadoras."