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Dos agentes del INCAA, trasladados al Ministerio de Seguridad Nacional en el marco de la reestructuración estatal, quedaron sin cobrar sus haberes. Una resolución conjunta busca destrabar el conflicto y reencasillarlos urgentemente.
Una situación que roza el escándalo y que expone las tensiones del ajuste estatal ha salido a la luz: dos empleados permanentes del INSTITUTO NACIONAL DE CINE Y ARTES AUDIOVISUALES (INCAA) quedaron en un limbo salarial tras ser reubicados en el MINISTERIO DE SEGURIDAD NACIONAL. La Resolución Conjunta 5/2025, firmada por la Secretaría de Transformación del Estado y Función Pública y el Ministerio de Seguridad Nacional, busca poner fin a esta odisea burocrática.
Los protagonistas de esta historia son Miriam Adelma ALVAREZ (D.N.I. N° 18.134.073) y Jonathan Marcelo GENNARI (D.N.I. N° 36.073.510), quienes, tras ser declarados en situación de disponibilidad por el INCAA en agosto de 2024, fueron incorporados al Ministerio de Seguridad Nacional en diciembre del mismo año. Sin embargo, a partir de marzo de 2025, el INCAA, presidido por su titular, se negó a abonarles los haberes, alegando 'fondos presupuestarios insuficientes'. ¡Una verdadera bomba para los trabajadores!
Esta negativa ignoró una determinación explícita de la OFICINA NACIONAL DE EMPLEO PÚBLICO, que había exhortado al INCAA a pagar los salarios íntegros desde la salida del registro de disponibilidad. La intervención conjunta de dos secretarías y un ministerio subraya la urgencia política de resolver este papelón administrativo. La resolución conjunta ahora busca encasillar a estos agentes en el Sistema Nacional de Empleo Público (SINEP) a partir del 1° de marzo de 2025, garantizando así la percepción de sus salarios y su estabilidad laboral en su nueva dependencia.
Este caso resalta la complejidad y los posibles puntos ciegos de los procesos de reestructuración del Estado. Mientras un ministerio (Seguridad) requiere personal y lo incorpora, otro (el INCAA, bajo la órbita de Cultura) se desliga de su responsabilidad de pago, dejando a los trabajadores en una situación vulnerable.
Para el ciudadano común: Este episodio es un claro recordatorio de que los procesos de 'ajuste' y 'transformación del Estado' no son meros números. Detrás de cada resolución, hay personas con familias que dependen de un salario. La falta de coordinación y responsabilidad presupuestaria puede generar dramas humanos innecesarios y afectar la moral de los empleados públicos. Es fundamental que el Estado garantice la continuidad salarial de sus trabajadores, especialmente en procesos de movilidad interna.