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El Ministerio de Salud sacude el sistema de residencias al ordenar un nuevo examen para los puntajes más altos, tras detectar un "incremento anómalo" de sobresalientes. Transparencia en jaque y futuro incierto para cientos de médicos.
¡BOMBAZO en el ámbito de la salud! El Ministerio de Salud acaba de desatar una verdadera polémica al anunciar una nueva instancia evaluativa para cientos de postulantes a residencias médicas. ¿La razón? El examen realizado el 1° de julio de 2025 arrojó resultados que, según un lapidario informe técnico, son "estadísticamente anómalos".
La cartera sanitaria detectó un aumento del 33,6% en las calificaciones superiores a 85 puntos y un cuadruplicado de los puntajes sobresalientes (más de 90) respecto a años anteriores. Lo más llamativo es que este fenómeno se concentró en egresados de "determinadas instituciones que en años previos no registraban desempeños destacados". ¡Un verdadero misterio que puso en alerta a las autoridades!
Para despejar las sombras de sospecha sobre la "transparencia y equidad" del proceso, el Ministerio resolvió que todos los postulantes de medicina que obtuvieron 86 puntos o más deberán rendir una nueva evaluación. Esta medida busca "resguardar el principio de igualdad de condiciones y asegurar que el proceso selectivo se desarrolle conforme a los más altos estándares de idoneidad".
Para los cientos de futuros profesionales, esta decisión es un golpe bajo. Aquellos que creían tener su futuro asegurado ahora enfrentan la incertidumbre de una nueva prueba, aunque se busca "no anular los resultados obtenidos sino complementarlos". El objetivo primordial es garantizar que quienes accedan a las preciadas plazas de residencia sean los más capacitados e idóneos, dado que "la salud de los pacientes está en estrecha relación con la idoneidad y capacidad de tales profesionales".
La Universidad de Buenos Aires (UBA) ya había alertado sobre posibles irregularidades, sumando presión a la decisión ministerial. La implementación operativa y logística de este "nuevo examen" quedará en manos de la Dirección Nacional de Calidad y Desarrollo del Talento en Salud, que deberá velar por la "transparencia, la objetividad y la equidad del proceso evaluativo".
"El interés superior de la salud pública exige extremar los mecanismos de control y garantía de transparencia en los procesos de selección", sentenció el Ministerio, dejando claro que no habrá contemplaciones cuando la idoneidad de los profesionales de la salud esté en juego. Los postulantes afectados serán notificados individualmente, pero la sombra de la duda ya se extiende sobre el sistema de residencias. ¿Será este el fin de las irregularidades o el comienzo de una nueva batalla por la transparencia?