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La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) ha dictado una medida drástica: varias empresas perdieron sus permisos para transportar medicamentos en todo el país por no renovar a tiempo sus certificados de Buenas Prácticas de Distribución. ¿Qué implica esto para la salud pública y el suministro de fármacos?
La ANMAT ha lanzado un bombazo en el sector farmacéutico, dando de baja las habilitaciones de varias firmas clave para el tránsito interjurisdiccional de medicamentos y especialidades medicinales. La razón es contundente: sus Certificados de Cumplimiento de Buenas Prácticas de Distribución de Medicamentos estaban vencidos y, lo que es peor, no se presentaron las solicitudes de renovación en tiempo y forma. Esta medida, plasmada en la Disposición 694/2026, sacude los cimientos de la cadena de suministro.
La normativa vigente, especialmente la Disposición ANMAT N° 7038/2015, establece que estos certificados tienen una validez de cinco (5) años. Las empresas tienen la obligación de solicitar su renovación con un plazo mínimo de sesenta (60) días hábiles antes de su vencimiento. El incumplimiento de este requisito vital significa que, de un día para el otro, estas firmas pierden la capacidad legal para mover medicamentos entre provincias, un eslabón crucial en la distribución nacional.
Esta acción de la ANMAT no es un capricho. Se ampara en la Ley N° 16.463 y los Decretos Nros. 1490/92 y 1299/97, que otorgan a la entidad la facultad de controlar y fiscalizar la calidad y sanidad de los productos medicinales. El objetivo principal es garantizar la salud pública y la economía del consumidor, asegurando que solo establecimientos habilitados y bajo estrictas normas operen en el mercado.
Si bien la Disposición no detalla las firmas afectadas (estas se encuentran en un anexo que no se publica en el texto principal), la cancelación de legajos implica un golpe directo para estas empresas, que ahora están inhabilitadas para una parte fundamental de su negocio. Para los ciudadanos, esto podría generar pequeñas interrupciones en la disponibilidad de ciertos medicamentos si las empresas afectadas tenían un rol preponderante en su distribución. Sin embargo, la medida refuerza la confianza en el sistema regulatorio, demostrando que la ANMAT no dudará en actuar cuando la seguridad y la calidad de los medicamentos estén en juego.
"La ANMAT actúa con firmeza para proteger a los consumidores, garantizando que solo operen empresas que cumplan con los más altos estándares de calidad y seguridad en la distribución de medicamentos."
Es fundamental que las empresas del sector estén atentas a los plazos y requisitos de renovación para evitar estas situaciones, que no solo impactan su operación, sino que también pueden generar incertidumbre en la cadena de abastecimiento de un bien tan sensible como son los medicamentos. Estar informado y cumplir con la normativa es la única forma de asegurar un flujo constante y seguro de fármacos en todo el país. Para futuras actualizaciones, se recomienda seguir los comunicados oficiales de la ANMAT y el Boletín Oficial.