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La Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) otorgó y renovó autorizaciones a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) para operar instalaciones nucleares críticas, *a pesar de que la CNEA adeuda la tasa regulatoria*, generando controversia y dudas sobre la igualdad ante la ley.
En un giro que podría encender las alarmas, la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) ha resuelto otorgar y renovar autorizaciones clave a la COMISIÓN NACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA (CNEA) para su personal en Instalaciones Clase I del Ciclo de Combustible Nuclear, ¡pero con una salvedad escandalosa! La Resolución 13/2026 del 8 de enero de 2026, publicada hoy, revela que la CNEA adeuda el pago de la tasa regulatoria prevista en el Artículo 26 de la Ley N° 24.804.
Mientras que otras entidades deben estar al día con sus pagos para obtener o renovar licencias, la ARN decidió hacer una excepción por "razones de interés público", permitiendo que la CNEA abone la deuda con posterioridad, aunque con los intereses punitorios correspondientes. Esta decisión se ampara en la Resolución del Directorio de la ARN N° 452/19, que ya sentó precedente para este tipo de "flexibilizaciones".
La Ley N° 24.804 es clara: toda persona o entidad que desarrolle actividades nucleares debe ajustarse a las regulaciones de la ARN, incluyendo el pago anual y por adelantado de una tasa regulatoria. La CNEA, como actor central en el desarrollo nuclear argentino, está sujeta a estas mismas normas. La medida genera un debate sobre la equidad regulatoria: ¿Es aceptable que una entidad estatal reciba un trato preferencial en un sector tan crítico y sensible como el nuclear, donde la transparencia y el cumplimiento estricto son la base de la seguridad?
Para el ciudadano, esta resolución podría generar inquietud. Si bien la "razón de interés público" busca justificar la continuidad de operaciones vitales, la postergación de pagos por parte de un organismo clave como la CNEA, mientras se exige cumplimiento a otros, podría percibirse como una señal de debilidad en la fiscalización o, peor aún, de favoritismo. La ARN asegura que la formación y capacitación del personal cumplen con la Norma AR 0.11.1, pero la cuestión financiera sigue siendo un punto álgido. Es crucial que el organismo aclare públicamente el monto de la deuda y el cronograma de pago para disipar cualquier sombra de duda sobre la gestión de fondos públicos y la igualdad de condiciones.