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La Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) dio el visto bueno a un ingeniero para operar en una instalación de medicina nuclear, desoyendo las advertencias iniciales sobre la falta de licencia de construcción del predio. ¿Prioridad a la operación o a la seguridad? Un precedente controvertido que genera debate.
La Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) ha desatado la polémica al otorgar la Licencia Individual al Ingeniero Marcos Mateo FERNÁNDEZ CVITKOVIC para desempeñarse en la crucial instalación Clase I “CICLOTRÓN – RADIOFARMACIA DEL CENTRO DE MEDICINA NUCLEAR Y RADIOTERAPIA DR. NÉSTOR KIRCHNER”. Esta decisión, plasmada en la Resolución 300/2025 del 1 de julio de 2025, es impactante porque se produce a pesar de la objeción inicial del Consejo Asesor para el Licenciamiento de Personal (CALPIR). El CALPIR había recomendado frenar el trámite porque la instalación ¡no cuenta con Licencia de Construcción!
El CALPIR había sido claro: "la Instalación Clase I... no cuenta con Licencia de Construcción".
Sin embargo, la Gerencia Seguridad Radiológica, Física y Salvaguardias de la ARN intervino, argumentando que la normativa específica de licenciamiento de personal (Norma AR 0.11.1) no exige que la instalación tenga su licencia de construcción aprobada para que su personal sea habilitado. Es decir, se priorizó la habilitación del profesional por encima de la situación edilicia legal de la infraestructura donde operará. El Directorio de la ARN, en su reunión del 21 de mayo de 2025, avaló esta interpretación, plasmando su decisión en el Acta N° 14.
Esta resolución genera un precedente controvertido en el sector nuclear argentino. Si bien asegura la continuidad de operaciones críticas en medicina nuclear, como la producción de radiofármacos, abre un interrogante sobre la secuencia de cumplimiento regulatorio. ¿Podrían otras instalaciones buscar habilitar personal antes de tener todos sus permisos estructurales en regla?
Para el ciudadano común, esto implica que el personal que opera equipos de alta complejidad en tratamientos médicos vitales está debidamente capacitado y autorizado individualmente. No obstante, la sombra de la licencia de construcción pendiente sobre la instalación subraya la importancia de un escrutinio constante. La ARN ha optado por una interpretación que agiliza la operatividad, pero que podría generar debate sobre la integralidad de la seguridad. Es fundamental que la ARN informe sobre el avance en la regularización de la Licencia de Construcción de esta vital instalación.