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Una serie de bajas voluntarias y renuncias golpea al Ministerio de Seguridad y al Instituto Superior de Seguridad Pública de CABA. ¿Es una purga silenciosa, desmotivación o simple recambio de personal?
El Ministerio de Seguridad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y su brazo formador, el Instituto Superior de Seguridad Pública (ISSP), han registrado varias bajas en sus filas, según lo publicado en el Boletín Oficial. La Resolución N° 457/MSEGC/26 acepta la renuncia de Pericles Nahuel Luna, mientras que las Resoluciones N° 133/ISSP/26 y N° 134/ISSP/26 confirman la aceptación de solicitudes de baja voluntaria de cadetes del Instituto Superior de Seguridad Pública, incluyendo a Facundo Ezequiel Lafuente y otros sin especificar.
Aunque las bajas de personal, especialmente las voluntarias, son parte del flujo normal en cualquier institución, la acumulación de estas resoluciones en un corto período en el ámbito de la seguridad genera preguntas. La renuncia de un empleado (Pericles Nahuel Luna) y la baja de varios cadetes del ISSP (entre ellos Facundo Ezequiel Lafuente) podrían indicar desde una desmotivación interna hasta la búsqueda de nuevas oportunidades fuera de la fuerza.
Para el Ministerio de Seguridad, cada baja implica la necesidad de replanificar el personal y, potencialmente, invertir en nuevos procesos de reclutamiento y formación. Si bien no se trata de una crisis, la continua partida de personal joven en formación (cadetes) podría generar un desafío a mediano plazo para el sostenimiento de la dotación de las fuerzas de seguridad porteñas. Es fundamental que estas vacantes sean cubiertas para garantizar la continuidad y calidad de los servicios de seguridad ciudadana.