Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
Desde Berazategui hasta San Isidro, las comunas de la Provincia de Buenos Aires lanzan licitaciones que suman miles de millones de pesos, buscando desde ambulancias y medicamentos hasta palas mecánicas y obras culturales. ¡Un festival de oportunidades y gastos públicos que impactará en servicios clave!
¡Atención, vecinos! Los municipios bonaerenses desatan una lluvia de licitaciones públicas que movilizarán miles de millones de pesos, generando oportunidades de negocio y encendiendo la lupa sobre el destino de los fondos. Este festival de contratos abarca desde servicios vitales hasta infraestructura clave.
El gran protagonista es San Isidro, que licita el servicio de anestesiología por una cifra escalofriante: ¡más de 3.184 millones de pesos! Una suma que pone en perspectiva la magnitud de la inversión en salud. Le sigue de cerca Berazategui, con un llamado para alquilar maquinaria pesada por más de 511 millones de pesos, indispensable para el mantenimiento urbano. Junín destina 211.5 millones a la compra de cinco camiones doble cabina para sus servicios.
Otros municipios también muestran un intenso movimiento: General Pueyrredon busca medicamentos por 100 millones, mientras Obras Sanitarias Mar del Plata invierte 153 millones en repuestos para equipos de bombeo cloacal. La Municipalidad de La Matanza diversifica sus contratos en áreas como cultura, educación y salud. Pinamar, por su parte, destina más de 116 millones a indumentaria y seguridad para su personal.
Sin embargo, no todo es gasto: Marcos Paz dio la nota al anular su licitación para la provisión de módulos alimenticios. Una decisión que podría generar incertidumbre entre beneficiarios y proveedores, y que contrasta fuertemente con la vorágine de compras.
Este panorama demuestra que los gobiernos locales son actores económicos de peso. Es fundamental que la ciudadanía exija máxima transparencia y eficiencia en cada uno de estos procesos para asegurar que estos millonarios desembolsos se traduzcan en mejoras tangibles. ¡A estar atentos a cómo se gasta la plata de todos!