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El Ejecutivo elimina trabas burocráticas para la importación de alimentos de países con alta vigilancia sanitaria y libera las exportaciones de exigencias nacionales extra, impulsando el comercio.
El Gobierno Nacional ha dado un golpe de timón espectacular en el comercio exterior de alimentos con la publicación del Decreto 35/2025, que modifica sustancialmente el Código Alimentario Argentino (CAA). La medida, enmarcada en la política de y , busca eliminar barreras burocráticas que, según el propio decreto, "distorsionan los precios de mercado" e "impiden la libre iniciativa privada".
La novedad más explosiva es que los productos alimenticios y/o envases que provengan de países con certificación de alta vigilancia sanitaria (detallados en un Anexo III) o que utilicen las normas del "Codex Alimentarius" (FAO/OMS) quedarán eximidos de la obligación de ser incorporados al CAA y de muchos procedimientos previos. Los importadores solo deberán completar una declaración jurada con información básica y adjuntar una "autorización de comercialización" o "certificado de libre venta" del país de origen. Esto representa un monumental para las empresas, agilizando la entrada de productos y fomentando la competencia.
"Es por ello que deviene necesario agilizar el trámite de autorización por parte de la Autoridad Sanitaria Nacional de productos importados provenientes de países de alta vigilancia sanitaria que no se encuentran regulados en el Código Alimentario Argentino."
En cuanto a las exportaciones, la medida es igualmente revolucionaria: los productos exportados solo deberán cumplir los requisitos y restricciones que imponga el país de destino, sin que la Autoridad Sanitaria Nacional pueda estipular exigencias adicionales. Se elimina la "Notificación de Exportación" que obligaba a los exportadores a realizar trámites extra, liberando al sector de cargas innecesarias. Esto es un impulso formidable para la competitividad de los productos argentinos en el mercado global.
Para el ciudadano común, esta desregulación podría traducirse en una mayor variedad de productos importados y, a mediano plazo, en precios más competitivos debido a la reducción de costos de importación. Además, la facilitación de las exportaciones es vital para la generación de divisas y el crecimiento económico, aunque el desafío será mantener la confianza del consumidor en la calidad de los productos ingresantes bajo este nuevo esquema de control simplificado. La autoridad sanitaria seguirá verificando las condiciones, pero con un enfoque más eficiente y menos intrusivo.