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La Dirección General de Cultura y Educación se prepara para desembolsar más de 542 millones de pesos en la adquisición de cinco vehículos utilitarios tipo minibús. ¿Movilidad necesaria o un gasto excesivo en tiempos de ajuste?
En un contexto donde cada peso cuenta, la Dirección General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires autorizó la emisión de órdenes de compra por la impactante suma de PESOS QUINIENTOS CUARENTA Y DOS MILLONES NOVECIENTOS OCHENTA Y SIETE MIL CINCO CON 00/100 ($542.987.005,00). ¿El destino de esta millonaria inversión? La adquisición de cinco (5) vehículos utilitarios tipo minibús, que se sumarán a la flota automotor de la Dirección de Transporte y Logística.
La compra se realiza a través del Convenio Marco vigente N° 614-1-CM25, un mecanismo de contratación que busca agilizar los procesos. Si bien la necesidad de transporte para una entidad tan grande como la DGCyE es innegable, la cifra y la cantidad de vehículos en cuestión invitan al debate. ¿Son estos minibuses una prioridad absoluta en el actual escenario económico o existen alternativas más austeras para garantizar la logística educativa?
La resolución detalla que el gasto se atenderá con el Presupuesto General Ejercicio 2026, lo que implica que son fondos públicos que salen de las arcas provinciales. La Dirección de Transporte y Logística será la encargada de la recepción de los bienes, y se subraya la exclusiva responsabilidad del funcionario que certifica la recepción para el cumplimiento de las normativas.
Para los ciudadanos, es fundamental que el dinero invertido en estos vehículos se traduzca en una mejora real y eficiente del servicio que presta la Dirección General de Cultura y Educación, garantizando que cada minibús cumpla su función y no termine guardado en un galpón. La asignación presupuestaria es clara, ahora falta ver la ejecución.