Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El Banco Central modifica la forma en que los bancos deben calcular y cumplir con el efectivo mínimo, un movimiento clave para la liquidez del sistema.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) volvió a mover las fichas en el tablero financiero con la Comunicación "A" 8350/2025. A partir del 1° de noviembre de 2025, las entidades financieras deberán adaptarse a nuevas reglas para el cómputo y cumplimiento del efectivo mínimo en pesos.
Hasta ahora, el cumplimiento se medía de una forma, pero la nueva disposición establece que se hará sobre la base del promedio mensual de saldos diarios de los conceptos admitidos. Esto implica que los bancos tendrán que mantener un equilibrio más constante en sus reservas a lo largo del mes, en lugar de solo cumplir con un saldo al final del período.
Pero hay más: el BCRA también impone una integración mínima diaria de efectivo mínimo en pesos. Esta no podrá ser inferior al 95% de la exigencia total para el período.
"Esta integración, determinada como la suma de los saldos de los conceptos admitidos –registrados al cierre de cada día– no podrá ser inferior al 95% (noventa y cinco por ciento) de la exigencia de efectivo mínimo total en pesos del período."
¿Qué significa esto en criollo? El BCRA busca mayor control sobre la liquidez diaria de los bancos. Al exigir un promedio mensual y un mínimo diario, se reduce la flexibilidad de las entidades para gestionar sus reservas, lo que podría impactar en su capacidad de préstamo o en la volatilidad de las tasas interbancarias. Para el ciudadano, esto podría traducirse en una mayor estabilidad percibida del sistema bancario, aunque a costa de una posible menor agilidad en la oferta de crédito si los bancos se vuelven más conservadores. Es un ajuste fino en la política monetaria que busca fortalecer la prudencia bancaria en un contexto económico siempre desafiante. Para más detalles, las entidades financieras recibirán las hojas de reemplazo del texto ordenado de referencia.