Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El Ministerio de Justicia bonaerense firma un convenio marco con Fundación Espartanos y General San Martín para usar el rugby como herramienta de integración y reducción del delito en cárceles, buscando una verdadera segunda oportunidad.
Una movida que busca cambiar vidas. El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, en un gesto que apunta a la reinserción social, aprobó un Convenio Marco de Cooperación con la reconocida Fundación Espartanos y la Municipalidad de General San Martín. El objetivo es ambicioso: fortalecer e impulsar la integración, educación, socialización y acompañamiento de las personas privadas de su libertad en el ámbito del Servicio Penitenciario Bonaerense.
Este acuerdo, que entra en vigencia por tres años y es renovable automáticamente, se centra en el deporte como motor de cambio. La idea es clara: a través de actividades como el rugby, se busca mejorar las condiciones de detención, promover la cultura del trabajo y la educación, y, en última instancia, disminuir los niveles de violencia, prevenir el delito y reducir los alarmantes índices de reincidencia delictiva.
"Fortalecer e impulsar la integración, educación, socialización y acompañamiento de las personas privadas de su libertad como instrumento para mejorar las condiciones de detención y, oportunamente, su inclusión social y laboral."
Es importante destacar que, si bien el convenio marco no implica una erogación presupuestaria inicial, los futuros convenios específicos que se deriven de este acuerdo sí deberán contar con su fuente de financiamiento y disponibilidad de fondos acreditada. Esto significa que las acciones concretas aún están por definirse, pero la puerta para un cambio significativo en la vida de muchos se ha abierto. La medida, respaldada por la Asesoría General de Gobierno, la Contaduría General de la Provincia y la Fiscalía de Estado, representa una apuesta fuerte por un modelo de justicia que mira más allá de la pena, enfocándose en la rehabilitación y el futuro de los individuos.