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El Gobierno nacional redobla la apuesta y eleva drásticamente la alícuota para el fútbol profesional, buscando cubrir un déficit de casi $20.000 millones. La medida, que ya enfrenta una batalla judicial con la AFA, amenaza con un nuevo round de conflicto.
El Boletín Oficial trae hoy una noticia que hará temblar los cimientos de los clubes de fútbol: la Subsecretaría de Seguridad Social, bajo la órbita del MINISTERIO DE CAPITAL HUMANO, incrementó brutalmente la alícuota de retención para el ingreso de aportes y contribuciones a la seguridad social en el ámbito futbolístico.
La Disposición 16/2025 fija la nueva alícuota en un 13,06%, casi el doble del 7,50% anterior. Pero la cosa no termina ahí: se suma una alícuota adicional y transitoria del 5,56% por 12 meses, llevando el total a un impactante 18,62%. ¿El objetivo? Tapar un agujero fiscal de $19.930.475.724 acumulado entre noviembre de 2023 y octubre de 2024. ¡Casi 20 mil millones de pesos que el sistema dejó de recaudar!
Este explosivo aumento llega después de que el régimen especial anterior, instaurado por el Decreto N° 510/2023, solo lograra cubrir el 57% de las obligaciones corrientes. Un fracaso rotundo que ahora se intenta subsanar con una mano dura que impactará directamente en las finanzas de los clubes y, por ende, en toda la industria del fútbol.
La medida no es nueva en el conflicto. De hecho, el Gobierno ya había intentado finalizar el régimen anterior, lo que llevó a la ASOCIACIÓN DEL FÚTBOL ARGENTINO (AFA) a presentar una acción judicial que logró una medida cautelar, manteniendo el sistema vigente. Ahora, con esta nueva alícuota, la batalla legal promete recrudecer.
"El régimen logró cubrir el 57% de las obligaciones corrientes declaradas, evidenciando un faltante de ingresos por $19.930.475.724", señala la disposición.
Para el ciudadano común, esto significa que el Estado busca desesperadamente fondos para la seguridad social, y el fútbol, con sus millonarios contratos, es visto como una fuente clave. Sin embargo, el aumento de costos podría repercutir en los precios de entradas, abonos y hasta en la competitividad de los equipos, afectando a hinchas y pequeños clubes por igual. La AFA y los clubes deberán reacomodar sus números en un escenario económico ya de por sí complejo. ¿Quién pagará la cuenta final de este "súper impuesto" al fútbol? La pelota, ahora, está en la cancha de los clubes y la justicia.