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La Superintendencia de Servicios de Salud deroga resoluciones clave que permitían la atención descentralizada a poblaciones vulnerables, aduciendo el fin del 'contexto excepcional' y la incompatibilidad con la estructura formal del organismo.
En una medida que generará controversia y preocupación en el ámbito social, la SUPERINTENDENCIA DE SERVICIOS DE SALUD (SSS) ha decidido derogar las Resoluciones N° 1268/2021 y N° 640/2022, que daban vida a la UNIDAD DE ATENCIÓN TERRITORIAL y aprobaban un Convenio Marco de Colaboración con la FEDERACIÓN FAMILIA GRANDE HOGAR DE CRISTO. Esta unidad era crucial para la atención, el asesoramiento personalizado y la recepción de reclamos de usuarios del Sistema Nacional del Seguro de Salud, con un especial énfasis en poblaciones en situación de vulnerabilidad.
Según la SSS, el 'contexto sanitario, social e institucional de carácter excepcional' que justificó la creación de estas herramientas ha cesado, y el esquema operativo de la Unidad, que funcionaba de forma descentralizada y fuera de los canales institucionales ordinarios, resulta 'incompatible con el principio de especialidad funcional del organismo' y con los principios de legalidad y unidad de organización administrativa. Además, el Convenio Marco había cumplido su plazo de vigencia de CUATRO (4) años sin haber sido prorrogado. La derogación, si bien se argumenta en la búsqueda de 'ordenamiento institucional, racionalización administrativa y uso eficiente de los recursos públicos', levanta alertas sobre el acceso a servicios esenciales para los sectores más desprotegidos de la sociedad. La decisión implica el cierre de un canal de atención directa que, aunque no formalmente integrado a la estructura, cumplía una función vital en el territorio. Ahora, los ciudadanos vulnerables deberán buscar los canales 'institucionales ordinarios', lo que podría implicar una mayor dificultad y burocracia para acceder a la información y realizar reclamos.