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La Secretaría de Energía mete mano en los precios de la electricidad y el gas para el mes de julio, con ajustes en la generación y el transporte que impactarán en las facturas. La movida, en medio de la "emergencia energética", busca ordenar el sector, pero la lupa está puesta en el bolsillo de la gente y la continuidad de los subsidios para los Nivel 2 y 3.
¡Atención, argentinos! El Boletín Oficial de hoy trae un plato fuerte que va a dar que hablar: la Secretaría de Energía, bajo la órbita del Ministerio de Economía, acaba de oficializar una serie de ajustes en los precios de la energía eléctrica y el gas natural que regirán a partir de julio de 2025. Una jugada que, según el Gobierno, busca la "sustentabilidad" del sistema en medio de la prorrogada emergencia energética (Decreto N° 370/2025 hasta julio de 2026).
La Resolución 280/2025 no se anduvo con chiquitas y actualizó la remuneración de la generación de energía eléctrica no contractualizada con un aumento del 1%. Además, fijó el Precio Spot máximo en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) en $13.433 por MWh. ¿Qué significa esto? Que los costos de la energía que se produce se encarecen, y esa suba, aunque "provisoria", eventualmente se traslada a la factura final.
Pero la cosa no termina ahí. La Resolución 281/2025 complementa el golpe al establecer nuevos Precios de Referencia de la Potencia (POTREF) y Precio Estabilizado de la Energía (PEE) para los distribuidores, así como los valores del Servicio Público de Transporte de Energía Eléctrica en Alta Tensión. Es decir, se ajustan los valores clave que las distribuidoras pagan por la energía y su traslado.
"El objetivo es mantener los precios y tarifas del sector en valores reales lo más constantes posibles, y de evitar así un proceso de deterioro de los mismos que no permitan el sustento del sector y hasta amenacen su continuidad." — Argumenta la Secretaría de Energía.
Lo "bueno" de la noticia es que se mantienen las bonificaciones para el consumo base de los usuarios residenciales Nivel 2 (bajos ingresos) y Nivel 3 (ingresos medios), equiparándolos al valor del Nivel 1 (altos ingresos). Esto intenta amortiguar el impacto en los sectores más vulnerables, aunque el costo de transporte y la generación básica ya muestran una tendencia ascendente.
En el frente del gas, la Resolución 282/2025 también trae novedades. El Gobierno instruyó una "reducción" del 0,74% en el precio del gas natural en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST). Sin embargo, esta "reducción" es un tecnicismo que se aplica sobre un precio ya ajustado y no debe confundirse con una baja general de la factura.
Lo que sí impactará directamente es la instrucción para que las tarifas de transporte y distribución de gas natural sean incrementadas conforme a las revisiones tarifarias quinquenales que lleva adelante el ENARGAS. Esto significa un aumento inevitable en otro componente crucial de la factura de gas.
Al igual que con la electricidad, se mantienen las bonificaciones para el consumo base de los usuarios residenciales Nivel 2 y Nivel 3, lo que representa un alivio parcial para estos segmentos.
La Secretaría de Energía ha solicitado al ENARGAS que dicte las medidas necesarias para que estos nuevos valores se reflejen en las facturas de gas. Estar atentos a las próximas boletas será clave para entender el impacto real en cada hogar y empresa.
Para estar informado: Seguí de cerca los comunicados del ENRE y el ENARGAS, así como las publicaciones del Boletín Oficial. Los entes reguladores suelen detallar los cuadros tarifarios con antelación.
Contradicciones: Si bien se habla de "reducción" en el PIST del gas, el contexto general es de "actualización" (eufemismo de aumento) en todos los componentes de la cadena de valor energética, lo que probablemente se traduzca en facturas más elevadas para la mayoría de los usuarios, especialmente si no están en los niveles subsidiados. El énfasis en la "desaceleración inflacionaria" contrasta con la necesidad de "ajustar precios y tarifas del sector energético" para evitar su "deterioro".