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La Aduana de Río Gallegos impone una multa de casi dos millones de pesos a un particular por una grave infracción. ¿Un mensaje claro contra el ilícito o un caso aislado?
¡Golpe contundente en el sur! La Aduana de Río Gallegos ha lanzado una advertencia clara y fuerte a quienes intentan evadir los controles: una multa millonaria que roza los dos millones de pesos. Oscar Roberto Balmaceda, identificado con DNI 20131487, es el destinatario de esta sanción ejemplar de $1.888.923,68, a la que se suma un monto idéntico en concepto de tributos.
Esta resolución de condena, enmarcada en el artículo 977 del Código Aduanero, es un recordatorio brutal de las severas consecuencias de las infracciones aduaneras. La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), a través de su dependencia en Río Gallegos, no duda en aplicar todo el peso de la ley. La notificación se realiza vía edicto, ante la imposibilidad de contactar al interesado, lo que subraya la persistencia de las autoridades para hacer cumplir las normativas.
Para el ciudadano común y las empresas que operan en la región, este caso es un faro de alerta. Demuestra que la Aduana no solo persigue el contrabando, sino que también cobra las deudas pendientes con determinación férrea. Los afectados tienen la posibilidad de interponer una demanda contenciosa ante la Justicia Federal o apelar al Tribunal Fiscal de la Nación, si el monto excede los $25.000. Pero el mensaje es ineludible: intentar sortear los controles aduaneros sale muy caro. La Aduana de Río Gallegos reafirma su compromiso con la legalidad y la recaudación, blindando las fronteras económicas del país.