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Cambios de nombres propios en la dirección del Banco Nación: Darío Wasserman asume la presidencia y Carolina Píparo llega como directora. ¿Se viene una nueva era para la entidad bancaria estatal?
El Banco de la Nación Argentina está en el ojo de la tormenta con una serie de movimientos estratégicos en su cúpula. Mediante los Decretos N° 903/2025 y N° 907/2025, el Presidente de la Nación ha revolucionado la dirección de la entidad bancaria estatal más importante del país.
El Decreto 903/2025 confirma la renuncia del economista Daniel TILLARD (D.N.I. N° 13.152.137) a la presidencia, efectiva desde el 17 de diciembre de 2025. Pero la sorpresa viene de inmediato: Darío WASSERMAN (D.N.I. N° 22.470.793), quien hasta el momento era vicepresidente, asume el cargo de Presidente del Banco Nación, también a partir del 17 de diciembre, para completar el período de ley. Este movimiento, más que una salida, parece un enroque de poder dentro de la misma gestión.
Por otro lado, el Decreto 907/2025 oficializa la renuncia de Rodolfo Nicolás CARVAJAL (D.N.I. N° 25.167.624) como Director, a partir del 10 de diciembre de 2025. Y aquí la noticia que resuena en los pasillos políticos: Carolina Rosana PIPARO (D.N.I. N° 25.401.464), conocida figura pública, es designada Directora del Banco Nación, con fecha 11 de diciembre de 2025, para un período que se extiende hasta el 1° de enero de 2028.
Estos nombramientos no son meros trámites administrativos. Reflejan una clara intención del Gobierno de reconfigurar las fuerzas dentro de una institución clave para la economía nacional. La llegada de Píparo, con un perfil más político y mediático, podría señalar una mayor injerencia del Poder Ejecutivo en las decisiones del banco o, al menos, un intento de alinear su gestión con la agenda gubernamental.
Para los usuarios y el mercado financiero, la estabilidad del Banco Nación es fundamental. Estos cambios, aunque no alteran la operatoria diaria de inmediato, sí generan expectativa sobre la orientación futura de la entidad. ¿Se mantendrá su rol de banca de desarrollo o se profundizará una visión más conservadora? Solo el tiempo dirá si este "golpe de timón" lleva al Banco Nación a buen puerto o a aguas turbulentas.